Los que siguen

jueves, 7 de enero de 2010

Carta de despedida...

Esta entrada la leí yo en un blog, concretamente en Mariposas en mi Oído, y tras preguntar al autor si podría ponerlo en el mio y obtener por respuesta es el mejor regalo de reyes que puedo tener, jeje, aquí dejo la entrada: con el título que él le ha dado:

ADIÓS A MI AMIGA

..." Después de muchos años de amistad, hace unas semanas tuve el valor suficiente para despedirme de mi amiga.

Fueron muchas las ocasiones en las que intenté alejarme de ella....más todo era en vano puesto que era yo quien más la necesitaba.

Pero había llegado el día de hacerlo, lo sabía. Lo decidí así sin más....ya era hora de vivir mi propia vida.

La senté frente a mí y recordé cuántas vivencias habíamos pasado juntas:

-Allí estaba mi amiga cada vez que alguien me habia roto el corazón, dándome alegria y ganas de vivir.

-Allí estaba mi amiga cuando me fallaba el valor y necesitaba sentirme única.

-Allí estaba ella en mis largas noches de soledad, haciendome compañía.

-Y cuando la tristeza al amanecer de un nuevo día inundaba mi alma y mis pies no respondían, allí estaba mi amiga para levantarme de la cama.

Todas las despedidas son tristes y angustiosas...pero la nuestra no fué así. Fue una despedida aceptada y largamente esperada.

Ningún sentimiento emergió de mi corazón al despedirme, porque había llegado la hora de despedirme de mi amiga....mi amiga... LA BOTELLA.

3 comentarios:

jimena011 dijo...

Hay quien nunca reunirá el coraje suficiente para hacerlo...
Tú (la persona de la carta) deseaste tantas veces ser capaz de convertirte en capitana y asir con fuerza el timón de ese barco sin rumbo, que navegaba dando tumbos entre la tormenta, cada vez más oscura y atemorizante, pero también más atrayente...
Durante años te perdiste cada vez más dentro de ella, oyendo voces metálicas y estridentes salir de entre las nubes, cargadas de culpabilidad y remordimientos. Voces que hablaban de tí, para tí y a las que tú nunca conseguías ignorar.
En ocasiones, cuando los sentidos no estaban aún lo suficientemente anestesiados, acertabas a ver una nube blanca, brillante,...la única muda, que parecía querer acompañar a tu barco perdido.
Siempre estuvo ahí.
Sólo cuando, por fin, fuiste capaz de escuchar lo que te decía, las otras voces desaparecieron. Pudiste, entonces, levantarte y agarrarte al timón con esa fuerza que comprendiste que sólo tendrías una vez en la vida... Lo enderezaste. Sabías a donde tenías que dirigirte. La nube te lo diría. Por algo había salido de tu corazón...

Josep Fábrega Agea dijo...

Hola,
Feliz año! en primer lugar. Puedes utilizar lo que quieras de mi blog. Yo también soy educador así que, encantdo.

Psikoloca dijo...

Hola Jimema, no se si la persona que lo escribió se trata de una carta de despedida real, pero desde luego, sin ser con palabras tan bonitas, en mi trabajo diario veo personas despedirse del consumo, sea de esta u otra droga... es un mundo difícil, pero precioso...

Josep, encantada de tenerte por mi blog, entra y comenta cuantas veces quieras encantada de tenerte por aquí.... más educadores en la blogspfera ole...

Veo que eres Catalan! Asi que Petons!