
PSIKOLOCA, PSIKOEDUCA O EDUCAPSIKO: Espacio dedicado a experiencias en el campo de mi trabajo como educadora, también para filosfar, criticar, hablar de psicología, antropología,...quien quiera participar bienvendido sea
Los que siguen
jueves, 31 de diciembre de 2009
Adios 2009 Bienvenido el 2010!!!!!!!!!!!!!!!!!

jueves, 24 de diciembre de 2009
Defiende la dignidad del internauta

Hace unos dias hablaba el blog de Educación Social, Blog colaborativo de que nos cortaban los derechos. El parlamento europeo aprobaba la directiva por la cual podian cortar el acceso a internet. (Eduso, Blog Colaborativo)
Esta directiva debe trasponerse a cada estado miembro como es normal. Desde España se están dando mucha prisa para que esto sea posible y lo están metiendo de “tapao” en el anteproyecto de Ley de Economía Sostenible. Parece ser que ya sobran los jueces. (Mangas Verdes)
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
viernes, 18 de diciembre de 2009
Videos agradecimiento Mertxe Arza, Casa de acogida de Mujeres maltratadas
viernes, 4 de diciembre de 2009
Lo que viene a la cabeza sin ton ni son... vida

miércoles, 25 de noviembre de 2009
Acaba de ser juzgada y condenada en la audiencia de Pamplona Nagore Laffage, una joven estudiante de Enfermería de veinte años.
Este texto lo quiero publicar, me ha llegado al correo electrónico y desde luego es una pasada como ha sido el Jucio de Nagore, NO ES ARREBATO ES ASESINATO!!!!!!!!!!!!
El delito que había cometido y del que la considera culpable un jurado popular formado por seis mujeres y tres hombres fue el de ejercer su derecho a vivir en libertad, a ser respetada como mujer y a decir si o no a los hombres sin miedo.Nagore no pudo defenderse de los cargos que se le imputaban porque su víctima, Jose Diego Yllanes, un psiquiatra de 27 años que trabajaba en el mismo lugar donde Nagore hacía sus prácticas, obcecado por la actitud beligerante de Nagore a la hora de hacer ejercicio de su derecho a vivir en una sociedad igualitaria y justa, se sintió amenazado e impelido a golpearla salvajemente y después estrangularla con una sola mano.Por todos estos hechos delictivos, el jurado sentó en el banquillo a Nagore e hizo recaer sobre ella la responsabilidad de su muerte, porque, sin duda, Nagore estaría viva si no se hubiera ido con José Diego Yllanes, al que solo conocía de vista del trabajo, confiando en disfrutar sanamente de su compañía en una noche de San Fermines, con la pasión y alegría de vivir propias de su edad; porque, sin duda, Nagore estaría viva si no hubiera besado en el ascensor a Jose Diego Yllanes confiando en que un hombre de aproximadamente su edad, que había tenido todas las oportunidades en la vida para ser una persona decente, un médico del hospital en el que trabajaba, iba a entender sus besos como lo que eran, ganas de pasarlo bien juntos, jóvenes e iguales, y no que podían ser interpretados como el deseo de una "relación apasionada" que consistía en "quitarle la ropa de forma brusca, rompiendo la trabilla del pantalón, un tirante del sujetador y el tanga por tres sitios"; porque, sin duda, Nagore estaría viva si no se hubiera sentido por ello agredida sexualmente, vejada por la actitud violenta de Jose Diego Yllanes, y si hubiera acatado con docilidad sus deseos en lugar de resistirse y ejercer su derecho a decir no; porque, sin duda, Nagore estaría viva si no hubiera esperado ingenuamente que Jose Diego Yllanes, un hombre joven, médico, con una educación privilegiada, respetaría su decisión en lugar de sentirse amenazado pues, ella, Nagore, "podría destruir su carrera y denunciarle"; porque, sin duda, Nagore estaría viva si Jose Diego Yllanes no se hubiera visto impelido a reaccionar "tapándole la boca para evitar que gritara y a golpearla de manera deliberada y repetidamente en diversas partes del cuerpo"; porque, sin duda, Nagore estaría viva si se hubiera dejado golpear en silencio y no hubiera tenido la desfachatez de intentar defenderse y arañar a Jose Diego Yllanes; porque, sin duda, Nagore estaría viva si no se hubiera rebelado frente a una situación a todas luces injusta y su rebeldía no hubiera obcecado hasta tal punto a Jose Diego Yllanes como para que "presionara con su mano el cuello de Nagore, produciéndole la asfixia y la muerte", ni como para que, después, intentara trocear su cadaver, le cortara un dedo, introdujera su cuerpo en bolsas, limpiara el piso, cogiera el coche de su padre y arrojara el cuerpo de Nagore en un paraje cercano a Pamplona.Por cometer todos estos delitos, Nagore acaba de ser juzgada y condenada por un una parte de un jurado popular que, pasando por alto las pruebas presentadas por la policía foral y los médicos forenses y las declaraciones de los testigos dio crédito a la versión de Jose Diego Yllanes y consideró que su muerte no había sido un asesinato sino un homicidio con atenuantes. Nagore murió por segunda vez cuando por segunda vez se le negó, ahora con una sentencia legal, su derecho, el de todas las mujeres, a vivir libres e iguales a los hombres, a ser respetadas y a poder decir si o no sin miedo.Con Nagore, nos sientan a todas en el banquillo. Muchos tertulianos, y también tertulianas, ya lo han manifestado en televisión y radio : "La muerte de Nagore debe servir para enseñar a las mujeres a ser más prudentes". La responsabilidad, recae, una vez más, sobre nosotras. Las mujeres debemos vivir con miedo y educar en el miedo a nuestras hijas para que no las maten, porque si las matan será culpa de ellas y de nosotras, por su actitud y la nuestra, por su aspecto o por su comportamiento y su muerte no será un asesinato, tan solo "un hecho trágico", como definió la de Nagore el abogado de Jose Diego Yllanes, ilustre penalista de la universidad de Navarra.Pero si de verdad las mujeres podemos aprender algo de la muerte de Nagore y de este lamentable e injusto juicio es que tenemos la responsabilidad de ser tan prudentes como para enseñar a nuestras hijas no a vivir atemorizadas sino a luchar por sus derechos, a luchar por ser libres e iguales a los hombres y poder disfrutar del sexo y del amor sin miedo; a luchar por no tener que morir por ello, como Nagore.Fdo: Lunes lilas. Isabel Alba. Escritora.
jueves, 1 de octubre de 2009
Un ataque de Lucidez
Los que me conocéis en este blog soy Psikoloca, llamarme así por favor
miércoles, 8 de julio de 2009
Sigo desconectada....
viernes, 12 de junio de 2009
Calificaciones en la Uned
martes, 9 de junio de 2009
La ola
Se trata de un profesor de historia que tiene que definir con sus alumnos que es la autocracia, para ello utiliza una metodología práctica que lleva a todos los sujetos hasta unos límites insospechados. Es muy buena, para ver los comportamientos sociales, la impotancia del sentimiento de pertenencia al grupo, como cada personaje, según su propia historia se va posicionando de diferentes maneras a la vez que se ve la importancia del grupo, también hay quien disiente y que le pasa... digna de ver...
Me hierbe la sangre....

miércoles, 6 de mayo de 2009
"Sedúcete para seducir" Eva Bach y Pere Darder (8)

CONVIVIR EN ARMONIA
HACIA UN HORIZONTE ÉTICO
Vivir en armonía con uno mismo y con el entorno fisco no significa ausencia de conflictos, incluso se puede decir que para poder alcanzar un determinado equilibrio es necesario reconocer que la diversidad de puntos de vista pueden generar conflictos y que deberán ser abordados.
La educación de las emociones debe partir de unas pautas innatas y desarrollar nuevas actitudes de enfrentamiento que favorezcan unas relaciones interpersonales cualitativamente mejores. Lo que significa que hay que partir de unos fundamentos biológicos para llegar a unas aspiraciones éticas. La ética permitirá salvaguardar la propia dignidad y la del otro cuando las vivencias emocionales nos sobrepasen. Es la ética la que me lleva a regular las emociones y la que hace que pueda seguir aceptándome a mi mismo y al otro cuando las emociones nos dificultan alcanzar la armonía.
La empatía es una cuestión de principios, un concepto de naturaleza más bien ética, aunque también emocional; la empatía es la que nos permite la comprensión e identificación con la situación del otro.
NOS TOCA CONVIVIR
Es ser humano es un ser social, convive con otras personas, queridas, no queridas, conocidas, desconocidas, etc. vivimos en sociedad. La educación es una actividad que se realiza a través del conocimiento y del intercambio con los alumnos.
Vivimos en la era de la tecnología y la comunicación, tenemos acceso a la información, aspectos que dan la sensación de una aldea global, sin embargo es una sociedad en la que a menudo se diluye nuestra propia vida. En esta sociedad más que convivir se puede decir que coexistimos, aunque en realidad nos deberíamos alegrar de convivir, pero la verdad es que es difícil
La convivencia, la relación, ha de ser establecida desde nuestra singularidad y desde la de los demás, éstas nos permiten compartir lo que somos y a partir de aquí caminar hacia el entendimiento.
NI DEPENDIENTES NI INDEPENDIENTES: INTERDEPENDIENTES
El sentido último del desarrollo emocional reside en el acto de compartir. El punto de partida y de llegada de la educación de las emociones es el encuentro entre un tú y un yo íntegros que parten de unos principios, que deciden interactuar en busca de un nosotros cada vez más gratificante.
Hay emociones que hay que experimentarlas solos, mientras que otras no alcanzaran su máxima expresión si no las compartimos. El encontrarse de cada persona con sus emociones puede conducir a momentos, quizá difíciles pero agradecidos, de identificación y de reconciliación con lo que somos, pero debemos ser conscientes de lo que somos para poderlo integrar y para poderlo compartir.
El camino que hay que construir va desde la dependencia a la independencia y de ésta a la interdependencia. Interdependencia implica corresponsabilidad y compromiso, significa que somos responsables de nuestras emociones y también de las de los demás. Interdependencia significa asumir la necesidad “de” y la vinculación “con” el otro desde la propia autonomía personal.
¿SE HAN PERDIDO LOS VALORES?
Los valores son el norte de las emociones, por lo tanto del comportamiento humano. La motivación es el efecto del descubrimiento de un valor.
La forma de actuar, el estilo emocional y la manera de relacionarse con los demás funcionan como valores modelo que son transmitidos inadvertidamente por los profesores, los padres, los adultos en general. Por ello conviene el planteamiento de los valores que se quieren transmitir y comprobar cuales se están trasmitiendo realmente.
Los valores no se han perdido, sino que algunos se han transformado, han cambiado. Los valores se encuentran desdibujados por una etapa de constructivismo ético en la que la indefinición sobre los valores que son considerados fundamentales ha hecho que la sociedad de consumo haya aprovechado la oportunidad para imponer los suyos; esta etapa de desconcierto debería servir para llegar a una nueva moral consensuada, en la que tengamos en cuenta la voz propia y la del otro.
Los valores dan sentido a lo que hacemos con las emociones y pueden encaminarlas hacia el compartir. Los valores constituyen el norte de la educación y de la propia existencia humana. Por lo que debemos pretender abrir las vías de comunicación, reflexión y diálogo, que permitan llegar a un consenso sobre aquellos valores que podrían proporcionarnos una forma de vida más digna y feliz.
EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN ÉTICA
La moral es definida como el conjunto de costumbres y de normas que nos han sido impuestas por las instituciones socializadoras; y la ética como la reflexión personal sobre la moral, el proceso individual por el cual es sujeto cuestiona y pone a prueba la moral que le ha sido transmitida.
El proceso de construcción ética debe ser un proceso de apropiación de la moral, este proceso debe dirigirse hacia la adquisición de una serie de valores que integren emoción y razón.
Marina y Covey explican como debería desarrollarse este proceso. Marina define la ética como un punto de tránsito entre una moral heterónoma inicial y lo que denomina morales de segunda generación. La moral esta formada por aquellos principios que nos han venido de fuera y que hemos asimilado sin cuestionarlos; Covey denomina a este momento el paradigma del tu, que es el paradigma de la dependencia. En momento el estilo ético es centrípeto: lo que se aprende va de fuera a dentro.
Llega un momento que este modelo impuesto por la moral entra en crisis, estos principios ya no sirven; en este momento entonces entra la ética, denominada por Covey como el paradigma del yo, que es el paradigma de la independencia, cuando se rompe la moral heterónoma y se empieza a construir la autónoma; es un momento para la reflexión personal y sobre todo para la vivencia y la experimentación emocional de estos principios; para que el individuo no se quede estancado en esta etapa son imprescindibles las emociones. El estilo ético que se adopta es centrífugo: lo que se aprende va de dentro a fuera.
Marina hace referencia a un tercer paso madurativo, y lo denomina morales de segunda generación, éstas se corresponden con lo que Covey denomina paradigma del nosotros o de la interdependencia, y el estilo ético es un feedback bidireccional: lo que aprendemos es el resultado de la integración entre lo que extraemos de dentro y lo que nos llega de fuera.
De esta manera los valores sentidos pasan a ser además valores pensados, compartidos y consensuados. Estos son los valores que humanizan y conducen hacia una convivencia más armónica, por que en ellos se produce una simbiosis entre emoción y razón, y un consenso social creciente.
Lo que deberíamos decir es que los valores tradicionales han sido sustituidos por otros valores que tampoco resultan útiles para construir un modelo mejor de sociedad y personas.
SIN TI NO SOY NADIE
La necesidad de estar con el otro es vital e imperiosa para el ser humano. Se puede decir que no depender de nadie es imposible, y más si se desea tener una existencia fecunda en convivencia con los demás. La independencia es un paso necesario que conviene para no confundirnos con lo que nos viene del exterior, pero no deja de ser una etapa. Para convivir no basta con estar juntos, es necesario un proyecto de relación en el objetivo sea sentir con el otro y ser por el otro.
Dependemos del otro por el reconocimiento amoroso que necesitamos para vivir, para contribuir a nuestra identidad y para tener y compartir emociones. Más que dependencia es interdependencia, y esta significa: admitir la necesidad del otro; desear sentir con el otro; compromiso con el otro (además de con uno mismo); responsabilizarse de lo que a partir de la convivencia se comparte y construye con el otro; optar por el afecto, entendido como el reconocimiento de lo que es el otro y siente en cada momento.
Conviene ser responsable de lo que se crea conjuntamente a lo largo del camino, lo que significa que hay que alcanzar la madurez emocional y afectiva necesarias para evitar que lo que se crea juntos no se convierta en algo malo. Este es el sentido de la interdependencia y del desarrollo emocional. En la interdependencia es indispensable que la persona pueda tener y sentir cualquier emoción, así como también tener a alguien que confíe en la persona, etc. para que a su vez se sienta comprometido con el otro.
No puede haber socialización ni empatía si éstas no parten del propio reconocimiento en el otro, es imposible llegar a la alteridad sin partir de la subjetividad y llegar a la subjetividad sin vivir a fondo todas las emociones.
¿QUÉ DESCUBRIMOS EN EL OTRO?
Necesitamos a los demás para definir nuestra identidad y son una de las fuentes de satisfacción que nos ofrece la vida, sin embargo a menudo descalificamos a los demás, a veces la relación con ellos nos produce muchos quebraderos de cabeza.
El contacto con el otro permite descubrir la riqueza de la vida humana, hecha de miedos, dudas, éxitos, etc. Sentimos que necesitamos al otro y que el otro nos necesita. El contacto con el otro, siempre racional y emocional, descubre la singularidad de cada uno de nosotros; amplía nuestra comprensión de la vida humana y nos la presenta como un conjunto de diversidades. Cada relación es irrepetible, en la que cada vínculo emocional es diferente.
El incremento del contacto físico y emocional y del conocimiento no ha llevado hacia lo que se ha denominado compresión empática o empatía. La empatía se define como una competencia socio – emocional que permite captar con todos los canales de información el estado de ánimo del otro, interpretarlo a partir de sus expresiones verbales, y situarnos en su lugar asumiendo las razones que tiene para manifestarse o actuar en un sentido determinado. Para mejorar el conjunto de nuestras relaciones necesitamos de la empatía. La empatía más que aprenderla hay que vivenciarla, la forma de entenderla repercute inmediatamente en la convivencia, en la valoración que se hace del otro y en el trato que se le dispensa.
PROCESO PARA LLEGAR A LA RELACIÓN
Antes de empezar una relación tenemos todo tipo de emociones: miedo, recelo, expectativas, ilusión interés, etc. El sentimiento inicial que experimentamos está en función de la disposición que tengamos y de la del otro ante el contacto que vamos a establecer, de las informaciones de las que disponemos sobre el otro y del rol de cada uno. El estado emocional del que se dispone es clave y que es el que determina la forma de dirigirnos al otro y la manera que disponemos a entrar en contacto con él y a mantener una relación ya iniciada puede favorecer o impedir que exista una comunicación entre nosotros.
La actitud que se tanga ante una relación es un elemento determinante para avanzar y superar todas las dificultades. Conocer al otro y otorgarle confianza sustituyendo la actitud defensiva por una actitud abierta y expectante, así como el esforzarse por establecer vínculos de colaboración y afecto, es gratificante y aporta las bases para una vida social constructiva.
El conocimiento propio es el que abre el camino de la comprensión, en la relación con él se incrementará el conocimiento que cada uno tiene de si mismo.
DIFICULTADES Y TROPIEZOS
Los rumores sobre como es una persona suelen ser mala carta de presentación. Los rumores no representan nada más que el resultado de una relación en la cual nosotros no hemos participado y no tiene porque repetirse.
Cuando entramos en contacto con otra persona, interpretamos el conjunto de signos – mensajes que ofrece su presencia y tenemos una primera impresión. Tendemos a emitir juicios superficiales y precipitados sobre los demás, éstos pueden impedir el inicio de una relación o complicarla mucho.
El rol desde el cual se asume la relación presenta también dificultades para establecerla y conducirla a buen puerto. La relación va desde el respeto y amor hasta el rechazo y la negación o destrucción del otro, nos pone cada a cara no solo con las emociones, sino también con la ética, con el individualismo y el beneficio propio, o con la convivencia, la colaboración y la ayuda mutua.
Sentir al otro y sentir con él, vivir emocionalmente los valores de la solidaridad y la justicia en nuestras relaciones con las personas próximas, nos hace sensibles y activos con relación a las personas alejadas y necesitadas.
A VECES NOS CONVIENEN LAS “MALAS” COMPAÑIAS
A veces nos conviene estar solos, a veces nos conviene estar bien acompañados, y a veces nos puede convenir incluso estar mal acompañados, es decir, en ocasiones nos conviene estar con personas que no nos gustan, que nos incomodan, porque ello puede ser una fuente de autoconocimiento. Algunas veces se prefiere estar solo que mal acompañado porque el otro puede ser fuente de conflicto al cuestionarme, porque hace que nos demos cuenta realmente de quienes somos.
Se puede ejercer la soledad para estar mejor con uno mismo y a la vez también con los demás o para evitar a los demás o para prescindir de ellos, para aprender a sobrevivir sin los demás o a creer que no nos hacen falta. Detrás de estas posturas lo que suele haber es una desconfianza en uno mismo y en los demás y un resentimiento a menudo encubiertos. Nadie puede estar a gusto consigo mismo sin el otro, debo confiar y contar tanto con el otro como conmigo mismo.
PROYECTOS DE RELACIONES PARA SER, SENTIR Y AMAR.
Existe la creencia de que si hay afecto las cosas funcionan solas, sin embargo no es así, hay necesidad de realizar proyectos entre las personas en las relaciones. A menudo renunciamos a una felicidad mayor por miedo a correr riesgos que nos suponen un reto, contraer compromisos y un alto nivel de implicación.
Como las relaciones humanas son muy complejas y en el proceso se pueden averiguar dimensiones que no nos gustan o que son difíciles de asumir, preferimos dejarlas en manos del azar.
En las parejas es necesario hacer proyectos de tipo personal que den sentido a la vida común, así como de otro tipo. Centrarse en los proyectos externos es a menudo una manera de posponer o eludir indefinidamente la realización el proyecto más personal y conjunto. Un proyecto de éstas características exige que los dos miembros de la pareja sean capaces de comunicarse, desde el afecto y de una manera efectiva, lo que necesitan y desean de la vida en común para que ésta se convierta en una fuente de crecimiento y de maduración para ambos, al mismo tiempo exige la adquisición de habilidades para contemplar las diferencias, realizar cambios y superar las discrepancias.
QUIÉN ES QUIÉN EN LAS RELACIONES EDUCATIVAS
El hecho educativo se basa en la relación entre personas. La educacióntiene que ser interactiva, es decir, debe haber interacción entre profesor y alumno, el diálogo es imprescindible, para favorecer la relación educativa. Se deben tener en cuenta las necesidades de los alumnos, así como se debe favorecer el desarrollo y la madurez emocional y personal de los mismos.
EL AMOR Y LA AUTORIDAD EN EDUCACIÓN
En educación querer al otro significa partir del reconocimiento y del respeto, establecer complicidades, encontrarse a gusto y buscar el bien y la satisfacción de los dos.
En la educación hay una característica específica, y es que el educador es adulto, quien tiene más capacidad para conducir la relación y por lo tanto, de cumplir su responsabilidad; por eso se dice que se le ha otorgado la autoridad; pero que tenga la autoridad no significa que esté completo ni acabado respecto a su capacidad de amar. Amar al otro es contraer la responsabilidad que se adquiere al establecer la relación son el alumno, es un recurso para demostrar el amor, y éste se debe ir cultivando y reconduciendo a lo largo de toda la vida.
La ausencia de amor se vive como una agresión a la dignidad personas y la falta de alternativas a causas de la negación rotunda con la que es acogida cualquier iniciativa por parte de quien ha sido objeto de rechazo, que queda automáticamente relegado a un rango inferior, provoca una frustración creciente y se puede convertir en agresividad y conflicto.
EL INDIVIDUO Y EL COLECTIVO
Cada educador representa para el alumno una nueva oportunidad para crecer o para desencallar situaciones paralizantes o de bloqueo, siempre que el profesor no impida el contacto.
La mutua dependencia emocional de la situación personal y la colectiva hace que vayan evolucionando conjuntamente. La mejora de la situación está en función de la toma de posición y reacción que tengan las personas que conforman el colectivo. La revisión de las emociones y estados de ánimo podrá llegar a ser afectiva en la medida que cada uno asuma individualmente la necesidad de cambio.
En la creación de un clima adecuado desempeñan un papel esencial las relaciones establecidas entre las personas y la madurez emocional de cada una de ellas. Para avanzar conjuntamente enriqueciendo un colectivo, hay que admitir que cada uno es un yo, singular y diverso, que tiene sus razones; asimismo es necesaria una regulación emocional y una elaboración de los conflictos surgidos.
¿DE QUÉ FORMA PODEMOS RELACIONARNOS MEJOR?
Los comportamientos y las formas de actuación favorecen o dificultan la elaboración de relaciones constructivas, para ello se habla de habilidades sociales o socio – afectivas, éstas pueden ser el reflejo de una realidad interior o pueden ser simplemente el estereotipo que hará que se me valore de una determinada manera en función de los beneficios que deseo conseguir.
En realidad las habilidades sociales son formas de relación que deben estar arraigadas en la autenticidad de lo que se es y de lo que se siente. El diálogo nos permite intercambiar y avanzar en el conocimiento del otro, expresar nuestros puntos de vista y entender los de los demás.
Los procesos de información, interpretación, valoración y decisión se dan de forma simultánea y de forma muy rápida a través del intercambio de mensajes. Las respuestas inmediatas pueden convertirse en un peligro para la calma y contaminan los procesos mencionados. Por lo tanto, debe haber tiempo para intercambiar los puntos de vista, para que cada uno pueda hacer su aportación, para poder valorar y prever la acción.
La palabra y el diálogo son importantes, en la medida que en el diálogo uno puede interpretar la palabra del otro como un deseo de acercamiento, se genera confianza por parte de los participantes. A través de la palabra se va construyendo el diálogo.
La capacidad de dialogar, hablar y escuchar supone la superación del pensamiento egocéntrico, el convencimiento de que el otro tiene un punto de vista tan legítimo como el nuestro, así como la consolidación de la comprensión empática.
Cuando el diálogo sereno y calmado, la escucha activa, la comunicación asertiva y la empatía empiezan a funcionar, aparecen los elementos básicos para profundizar en determinadas habilidades socio –emocionales que incrementen la comprensión y el acercamiento, su finalidad es facilitar unas relaciones más ricas y satisfactorias.
Expresar los propios sentimientos son acciones que nos alertan sobre la importancia de los estados de ánimo para el buen funcionamiento de la relación sobre la convivencia de dar y recibir gratificaciones alentadoras.
Las dos partes implicadas en la relación deberían salir siempre con la convicción de que cada una ha obtenido algo positivo y favorable; para que esto sea posible, las decisiones y los acuerdos deben ser adoptados conjuntamente, teniendo en cuenta las necesidades e intereses de las dos partes, y no sólo de una de ellas.
Mostrar las posibilidades que nos ofrece la vida y las relaciones con el otro es abrir nuevos horizontes, y es necesario analizar lo que se desea y aplicar las estrategias que van mejor a cada uno.
domingo, 5 de abril de 2009
Ana y Mia, princesas de Internet
GUILLERMO ABRIL 04/04/2009
Ser 'princesa' es más que una imagen: es un estilo de vida. Una forma de adornar lo desagradable de los trastornos de la conducta alimentaria. Nos adentramos en el peligroso fenómeno de la anorexia y la bulimia en la Red.
Bienvenidas. Éste es un blog para aquellas que buscan un sueño y que se sienten incomprendidas, que están cansadas de que todos vengan a decirles "no hagas eso, te estás matando, la felicidad no reside en el físico" y semejantes bobadas. Decidir luchar por un sueño es mucho más que pesar X kilos, es el esfuerzo, es la superación día a día, es la ilusión porque sabes lo que quieres, y sobre todo es conseguirlo :-). Espero que este blog no sea sólo un monólogo mío, porque creo que tenemos que estar unidas en esto, ayudarnos y darnos muchos ánimos. Porque nadie dijo que fuera fácil ser princesa".
Alejandra expresa su estado de ánimo a través de un fotolog, un espacio de Internet en el que los usuarios cuelgan una foto diaria y añaden un texto breve debajo. El anterior era su mensaje de bienvenida. A los 17 años, su felicidad es una ecuación inane que mide en función de su ingesta. Por eso ha sido un "finde perfecto", porque nadie más que ella ha controlado lo que comía. En tres días no ha sumado ni 500 calorías.
Lo cuenta a través de una conversación en línea. Ella es una princesa, una prin de Valencia. Cursa segundo de bachillerato. Quiere ser arquitecta. Estudia mucho. Se exige todo lo que puede. Desgrana su "buen" fin de semana empezando por el sábado: "Quedamos las princesas de aquí para pasar la mañana juntas y comer por el centro. Comer = no comer nada". Fueron cuatro chicas a la cita, todas se habían conocido a través de distintas redes sociales de Internet. Y se explica: "Una princesa es aquella persona que tiene anorexia, bulimia u otro trastorno alimentario. Nos distinguimos por pulseras. Todas llevamos pulseras en nuestra muñeca izquierda y según el color tienes un trastorno o tienes otro. Es como para reconocernos". Cuentas rojas si eres Ana (anoréxica). Cuentas moradas si eres Mia (bulímica). "Ser princesa significa dejar de compadecerse y empezar a luchar por lo que te propones". Alejandra tiene una meta. Un final feliz para su cuento de hadas expresado en kilos: 50. Y ahí sigue, "luchando por un sueño". Nadie dijo que fuera fácil ser princesa.
Internet se ha convertido en el refugio de miles de jóvenes con trastorno de la conducta alimentaria (TCA); han creado un universo propio con sus símbolos y su imaginario, sus códigos, su lenguaje. Actualizan casi a diario un blog o un fotolog en el que desmenuzan la parte de su existencia que gira en torno a su cuerpo, a lo que comen, dejan de comer o "purgan". Todos interconectados. Lo adornan con fotos de sus thinspirations (del inglés, inspiración de delgadez), como la modelo Kate Moss o la actriz Keira Knightley; e imágenes de mariposas, libélulas y otros seres etéreos. Vestidos vaporosos, mujeres escuálidas con coronas y diademas. La belleza de aspecto frágil es el primer mandamiento de su iconografía.
Las chicas participan en foros, cuelgan vídeos en Youtube, se dan consejos y se apoyan. Se desahogan. "Ser princesa", comentaba a través del Messenger una chica de 17 años, "es más que una imagen. Es una forma de vida de cuento de hadas. Como el de las modelos y las actrices". Su blog tenía el nombre "48*", en referencia a su "meta", y en el subtítulo se podía leer: "Quod me nutrit me destruit [lo que me nutre me destruye, en latín]", una frase que la actriz Angelina Jolie se hizo tatuar en el abdomen.
Las comunidades pro-Ana y pro-Mia pasaron relativamente inadvertidas en sus orígenes. Eran webs de difícil acceso para no iniciados. Pero saltaron a los titulares y se disparó el estado de alerta. La primera en poner el grito en el cielo fue la influyente presentadora estadounidense Oprah Winfrey, que dedicó en 2004 uno de sus programas al fenómeno y dijo: "Estos sitios de Internet son como poner una pistola en manos de alguien que está deseando suicidarse". Comenzaron a cerrarse páginas pro-Ana y Mia. Ningún proveedor de servicios quería verse relacionado con estas ideas.
"Desde entonces, el fenómeno no ha dejado de crecer y consolidarse como una realidad", escribía José Miguel Campos en la revista Frenia, de historia de la psiquiatría (Vol. VII, año 2007). Después de cuatro años de estudio de las redes sociales de estas chicas, Campos, sociólogo de la comunicación, está convencido de que perseguir y cerrar páginas va contra la lógica de Internet. El número de webs pro-Ana y Mia creció un 470% entre 2006 y 2007, según la empresa de seguridad informática Optenet. Un crecimiento mayor que el de las páginas de redes sociales. "Nos creemos que cerrarlas es la solución. Mejor eso que nada, se suele decir. Pero puede que sea lo contrario: lo ocultas, lo estigmatizas, ellas se esconden, se crecen y radicalizan", explicaba Campos.
Muchas de estas chicas suelen incluir en un lateral de su diario digital el siguiente mensaje: "Este blog apoya la libertad de expresión". A Alejandra, la chica que sueña con pesar 50 kilos, le desactivaron el suyo poco antes de acceder a ser entrevistada. Al día siguiente abrió una nueva cuenta en www.fotolog.com, añadiendo a su antiguo nombre de usuaria un 2. Y dejó un comentario a sus amigas: "Si lo vuelven a cerrar será igual, pero con un 3, y así sucesivamente".
La apología de la anorexia y la bulimia no es un delito. Aun así, la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía (BIT) elaboró en 2008, por encargo de la Fiscalía de Madrid, un informe interno sobre el fenómeno pro-Ana y Mia en Internet. En él se aseguraba que existe "un número indeterminado" de páginas de este estilo en español, abiertas y accesibles a todo el público. El estudio perfilaba al usuario medio: mujer en un 95%; de entre 14 y 21 años; el 60% se está iniciando y no ha llamado la atención de su entorno familiar y social; el 23% se encuentra ya en una fase de desarrollo del trastorno y reconoce haber despertado la preocupación de ese entorno; el 17% dice encontrarse bajo tratamiento médico y psicológico. Enrique Rodríguez, inspector jefe de la BIT y director del informe, defiende el cierre de estas páginas, pero reconoce sus efectos adversos: "Hay que cerrarlas porque son perjudiciales. Pero tampoco es seguro que sirva de algo: las chicas enseguida abren otras y, además, se las encierra en un gueto, se queda en algo secreto. Y eso tampoco es bueno".
Maia vive en ese gueto. Escribe un blog al que sólo pueden acceder los usuarios que ella decida. No todos pueden ver su entrada del 1 de noviembre de 2008, en la que se ha borrado la cara de las fotografías. Otros días se ha dejado ver gritando desesperada a las tres de la mañana. Insomne. Fumando. Con lágrimas corriéndole el maquillaje. O vestida a la última, coqueta y alegre, lista para salir de casa. La ciclotimia está ligada a los TCA. Subidas y bajadas. Euforia y depresión. Por eso en noviembre la cara de Maia es una mancha pixelada. Ha colgado dos imágenes suyas de cuerpo entero, sólo cubierta con bragas y sujetador. El pie de foto dice: "Ésta soy yo a mis 42,6 kilos". Maia de frente y de espaldas. Su tripa parece un cuenco. Los omóplatos asoman como el muñón de unas alas que pelean por salir. Al lado ha colocado las mismas fotos, retocadas. El pie añade: "Y ésta soy yo adelgazada con Photoshop". Se ha reducido a la nada los muslos. Los brazos son dos alfileres. Maia no sólo se ha borrado la cara. Casi se ha borrado a ella misma.
Sobre la cabecera del blog de esta madrileña hay un divertido muñequito que se pasea por una cuerda. En un extremo del cabo se lee "56 kilos", su peso de hace un año. En el otro, la "meta", 40 kilos. El muñequito se posa con gracia sobre el peso actual de la autora. Maia tiene 21 años. Mide 1,56. La última vez que actualizó su blog, a finales de marzo, la cuerda marcaba 41 kilos.
El día que accedió a hablar para este reportaje, a mediados de septiembre, su estado de ánimo era: "A 5,5 kilos de mi meta, 9 asignaturas, 20 años y 11 meses de una vida por recuperar [...]. Me ha venido la regla (si puede llamarse así)". El discurso de Maia sorprende por sus incoherencias. Ella es consciente, es parte del trastorno. Se acababa de apuntar, contó, a una "carrera de kilos", en la que varias Anas y Mias se retan a perder peso. Cada acción tiene premio: el ayuno total son 10 puntos; el semiayuno (infusiones, té, una fruta al día), 9. Mirar thinspos, esas imágenes de bellas famélicas, 2 puntos más. Maia justificaba su comportamiento: "La carrera empieza mañana y es absurdo porque quiero salir, me voy a tratar y, sin embargo, quiero controlarme, restringirme comidas. A esta última me apunté porque estoy volviendo a vomitar, y creo que si me controlo seré capaz de mantener lo poco que coma dentro".
A las dos semanas se presentó en una de las charlas informativas de la Asociación en Defensa de la Atención a la Anorexia Nerviosa y Bulimia (www.adaner.org ). Fue allí acompañada de una amiga anoréxica que conoció en Internet. Y decía: "Me van a ver como una foca. ¿Anoréxica yo? Se creerán que voy por algún familiar enfermo". Este reportero aprovechó la oportunidad de conocerla en persona. La reconoció por las fotos de su blog. Ella balbuceó unas palabras y dijo que no se veía capaz de hablar cara a cara de su enfermedad. Ya lo intentó hace un tiempo con psiquiatras y psicólogos. Pero o callaba o mentía de forma compulsiva. "Es innato, una reacción de autodefensa...", dijo. Otra cosa era su blog o la correspondencia electrónica. Allí se sentía libre. Y lo necesitaba: "A veces me obligo a escribir para no dejar que esas pequeñas cosas queden dentro de mí, para no alimentar el monstruo que tengo dentro". Internet, dijo, es su válvula de escape.
La psiquiatra Carmen Ponce de León, jefa de la unidad de trastornos de la conducta alimentaria en el hospital Quirón (Madrid), se muestra escéptica con el cierre sistemático de estas páginas. "No se puede combatir con armas feudales un fenómeno de esta complejidad. Creo en la expresión escrita. Es mucho más poderosa que la oral. Internet podría dar lugar a una comunicación mejor de la que disponemos. Es una oportunidad para los terapeutas". Otra cuestión, matiza, son las referencias a las autolesiones y el suicidio. Muchas chicas se cortan en brazos y piernas con la creencia de que quemarán calorías o porque lo encuentran "liberador". La apología de esta conducta sí es un delito. "Se deberían desactivar las páginas en las que se incita a ello", subraya la doctora Ponce de León. "Los intentos de suicidio y las autolesiones son característicos de la enfermedad. Siempre han existido. Pero ahora se están dando en estadios más precoces".
Lo que no queda demostrado, asegura, es que el aumento de webs pro-Ana y Mia haya dado lugar a un incremento de enfermas. La ausencia de investigaciones recientes sobre desórdenes alimenticios en España hace imposible saber si existe mayor prevalencia que hace cinco años (el último estudio epidemiológico, de 2003, los situaba en el 4,7% de las mujeres). Un experimento sociológico de 2006 sí logró indicar cierta relación entre la visualización de páginas pro-Ana y Mia y la reducción de la autoestima: los visitantes se percibían a sí mismos "más pesados" después de entrar en ellas.
Hace un mes, Maia contaba en su válvula de escape su inexorable deterioro físico. Había perdido un 10% de su escaso peso en cinco meses: "Tengo la garganta inflamadísima, parece que tengo anginas o algo así; los labios llenos de heridas por la acidez de los vómitos, y boqueras en los extremos que rajan mi boca haciéndola sangrar cuando la abro lo más mínimo... tengo la piel seca con dermatitis, un diente roto, el pelo se me cae a puñados, mi mano izquierda está marcada con el emblema de mi dentadura, los dientes corroídos, y desconozco el estado de mis órganos internos, pero a ratos tengo reflujo, diarrea, temblores, un frío insoportable o un cansancio horrible... Y de momento ando con retraso de la regla". Una semana después empezaba con la medicación, tras ser acogida y diagnosticada en un centro especializado del que le informó Adaner. En su blog colgaba una foto de una joven con alas dibujadas y un texto: "Voy a recoger mis alitas rotas y las pegaré trocito a trozo y volaré...".
Maia comenzó a jugar con sus hábitos alimentarios a los 15 años. Internet no fue la causa, pero cuenta que sintió la necesidad de entrar en contacto con otra gente. La mayor parte de las chicas suele mencionar el "autocontrol" y no la Red como uno de los detonantes. Alejandra, la prin de Valencia, comentó lo siguiente: "Empecé con bulimia hace dos años. Es como que no tenía el control sobre nada. Mi padre me controla en todo. Y era una forma de controlar algo yo misma: mi peso, lo que como, lo que no. Mi cuerpo. Así que seguí haciéndolo". Las causas de la anorexia y bulimia nerviosas son una incógnita para la ciencia, aunque se sabe que tiene algún componente genético relacionado con el perfeccionismo.
A los 16 años, en su camino hacia la perfección, Maia empezó a visitar el foro Pro Ana y Mia en español, alojado en Hispavista. En él, cuenta, había gente "realmente loca" que disfrutaba haciendo creer a las niñas que Ana y Mia eran sus amigas y nunca las abandonarían, que eran especiales por llevar ese estilo de vida. "En aquella época, para mí una anoréxica era una persona delgada y con fuerza de voluntad. Ahora lo veo diferente. El mundo de Ana y Mia es irreal, una enorme mentira. Ser princesa consiste en adornar todo lo que resulta desagradable de la enfermedad. Es mucho más bonito decir: 'Ayer llamé a Mia dos veces' que 'Ayer estuve dos veces en el baño vomitando hasta marearme o sangrar". Maia también cuenta que en estas páginas ha conocido a personas maravillosas que le han ayudado. "Te sientes muy sola e incomprendida. Nadie sabe nada, y ellas te entienden, conocen tu dolor y sufren como tú. Cuando he estado realmente mal, han intentado sacarme a flote. Igual que he aprendido de ellas otras maneras de hacerme daño, siempre me han ayudado".
Algunos psicólogos reconocen que Internet ha limitado una parte clave de su terapia, el grupo, porque las chicas ya encuentran ese refuerzo en la Red. Para Protégeles (www.protegeles.com ), asociación en defensa de los derechos de la infancia, el gran problema se encuentra en que un 17% de los menores que navegan por Internet visita páginas en las que se hace apología de la anorexia. El 70% de ellos, según esta asociación, no ha desarrollado aún un trastorno. "Y eso hace importante la intervención de las autoridades. Los menores están en un periodo crítico en el que se mueven por modas", dice Guillermo Cánovas, presidente de Protégeles. Gracias a acuerdos con los principales proveedores de servicio de Internet, como Yahoo o Microsoft, la asociación ha logrado que se cierren más de 500 páginas de este estilo en los últimos dos años. En la mayoría de casos, sin orden judicial. "Desactivar las webs es una forma de decirles a estas chicas que no es bueno lo que hacen", concluye Cánovas. "Conseguimos romper el vínculo entre ellas. Se dispersan y dificultamos que niñas nuevas encuentren el contenido".
En esta misma dirección, el parlamento francés aprobó el año pasado una ley por la que el autor de una de estas webs podría arriesgarse a tres años de cárcel y una multa de hasta 30.000 euros. Pero quizá la censura no sea el camino, como demuestra un recientísimo estudio de la Universidad de Maastricht (Holanda) aparecido en el Internacional Journal of Eating Disorders. Los investigadores colocaron un mensaje de advertencia sobre el contenido de 150 webs que hacían apología de los TCA. El aviso, presente durante un año, logró disuadir a un tercio de los visitantes primerizos. "Se trata de una estrategia prometedora", concluye el estudio, porque el cierre de estas páginas "sólo tiene un efecto temporal; pronto reaparecen con otro nombre".
El caso del foro Pro Ana y Mia en español, apodado "Eliforum" por sus usuarios, es significativo. Cuando se abrió, en 2003, era un rincón libre en el que las princesas intercambiaban opiniones, consejos o tips para adelgazar. Registraba cientos de mensajes diarios. Con el tiempo, fue mutando hacia un espacio de crítica consciente sobre los TCA. El Eliforum evolucionó con sus usuarios. "Esto no es un foro pro-Ana y Mia", solían repetir los foreros en verano de 2008. "Somos enfermas. Queremos salir de esto. Si vienes a buscar consejo para adelgazar, lárgate a otro sitio". Los usuarios tenían una lucha personal contra las llamadas wannabes (del inglés wanna be, quiere ser), término con que se apoda a las primerizas.
El 8 de septiembre de 2008, Hispavista desactivó el foro, a requerimiento de la Fiscalía de Guipúzcoa (la empresa se encuentra en San Sebastián). Esta compañía, al igual que Google, sigue la política de no cerrar sus páginas sin que exista una orden judicial. Tres meses antes, el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid había solicitado el cierre a los directivos de Hispavista, al considerar que el foro alojaba "contenidos inconvenientes o nocivos, que son aquellos que, si bien no infringen norma alguna, su recepción y asimilación por parte de menores de edad puede suponer menoscabo de su correcto desarrollo". También trasladó su queja a la Fiscalía. Y finalmente se logró cerrar la página.
Tan sólo unos minutos más tarde, los usuarios abrieron un nuevo Eliforum. Pero esta vez mucho más escondido, a salvo de miradas. Allí se vuelven a dejar cientos de mensajes diarios y se pueden leer conversaciones como ésta:
-Llevo un tiempo con atracones... Sintiéndome mierda, pero al menos conseguía no vomitar. El domingo lo hice y me sentí patética. Ocurrió fuera de casa antes de entrar a trabajar. Y hoy otra vez. Sé que no puedo quejarme. He pasado de vomitar cinco veces diarias (como hace dos años) a vomitar una vez a la semana. Sé que es un logro, pero últimamente no paro de pensar en lo mucho que he engordado. Y esto termina en atracón tras atracón. Estoy muy cansada. No paro de tener sueños que me hacen despertarme en la noche... Sólo quería escribir... Lo siento.
-Mi vida, ¿tú ves cómo has evolucionado? ¿Ves lo bien que vas? Estás mucho más positiva que unos meses atrás. Estoy muy orgullosa de ti. Te quiero.
'Ana y Mia, princesas de Internet' es un reportaje de EL PAÍS SEMANAL del domingo 5 de abril de 2009