Los que siguen

lunes, 31 de marzo de 2008

MAR CRUEL ¿Clandestino?

Dejó aquí dos vídeos sobre inmigración, uno tiene un toque mucho mas duro que el otro, es el segundo, a mi me gustan los dos, ...



Un total de 921 inmigrantes perdieron la vida en 2007 al intentar acceder de forma irregular a España, según el informe sobre inmigración clandestina Derechos humanos en la frontera sur 2007, presentado por la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDH-A). En los dos primeros meses de este año han perdido la vida 89 personas, frente a las 12 registradas en el mismo período de 2007. Esta asociación estima también que al menos 3.500 inmigrantes se han dejado la vida como resultado de políticas de control de fronteras “cada vez más represivas y crueles”.


En las primeras imágenes de este video aparece el siguiente texto, lo pongo porque no se vé bien:

MAR CRUEL: Fotos de la exposición que hubo en el edificio del Sario de la UPNA. Es una tragedia que nos atañe a todos, y cada uno.

Yo aquí rompo una lanzapor los discriminados / los que nunca o pocas veces comparecen los pobres pajaritos del olvido que también están llenos de memoria (Mario Benedetti)

“La gran pregunta es si nos importa que esta gente se muera, o si lo que nos molesta es que lo haga en la puerta de nuestra casa” ( Juan Medina, fotógrafo)

“Sirva este proyecto de humilde homenaje a todas aquellas personas que luchan por conseguir una vida mejor, más justa, personas que se enrolan en un periplo trágico y desesperado en busca de un futuro digno para ellos y sus familias”





Y al final aparece el siguiente texto
:


Si cuarentamil niños sucumben diariamente en el purgatorio del hambre y de la sed, si la tortura de los pobres cuerpos envilece una a una las almas, y si el poder se ufana de sus cuarentenas o si los pobres de solemnidad son cada vez menos solemnes y más pobres ya es bastante grave que un solo hombre o una sola mujer contemplen distraídos el horizonte neutro, pero en cambio es atroz sencillamente atroz si es la humanidad la que se encoge de hombros. (Mario Benedetti)

sábado, 29 de marzo de 2008

Diaporama sobre la violencia de género realizado por alumnos de 3º de Educación Social (Universidad de Extremadura) 2007

Dejo este vídeo que lo he visto en el blog de Educación Xocial (educador social Asturiano) y que me ha gustado e impactado.

Aprender a leer

Hoy he estado estudiando en Psicobiología del desarrollo el aprendizaje de la lectura, no voy a poner todos los aspectos que he dado, pero si voy a poner un poco sobre el enfoque fónico y el enfoque de palabras completas. Lo que me ha llevado a hacer este post, es que justo después de haber estudiado esto, me mandan una información sobre el método Dolman, en el que están enseñando a leer a niños desde que tienen meses y que en la actualidad se esta impartiendo en Extremadura, se esta aplicando como un método innovador que lleva años utilizándose en EE.UU, yo no soy una experta en el tema, pero como vereis a posteriori en los apuntes que dejo, se trata de un tema que en la actualidad científica genera controversia, debido a que puede resultar muy benigno para algunas personas y dificultoso para otras:

De la ortografía a las palabras: reconocimiento de palabras: el siguiente cometido es aprender las correspondencias entre las letras y los sonidos que representan, o las reglas de traslación de grafema (escritos) a fonema (hablados).Numerosas investigaciones han puesto de manifiesto que, al hablar, los niños tratan las palabras de manera holística; esto es, consideran la secuencia del flujo sonoro como una unidad y no como una serie de componentes sucesivos. Puede que los niños no oigan palabras como entidades separadas y que tampoco segreguen la secuencia de sonidos que las forman. Los niños no analizan gramaticalmente (segregan, subdividen) el flujo de sonidos. En una conversación esto no hace falta, pero en la lectura, los grafemas están intrínsecamente separados en letras y palabras y han de corresponder a componentes del flujo sonoro; si éste se puede segmentar en sus fonemas, el proceso se lleva a cabo con facilidad. Enseñanza de lectura a nivel elemental:

Enfoque fónico: Pasa por explicarles como analizar gramaticalmente el flujo de sonidos, para que con palabras nuevas sepan descomponer la secuencia sonora y pronunciarla. El problema radica con las excepciones.
Enfoque de palabras completas; deriva de enseñar una norma que con frecuencia no es aplicable. Y procura evitarlo eludiendo por ello el análisis fónico. Se enseñan las palabras como entidades enteras desde el principio. El enfoque de lectura coincide con el modo en que habla el niño. Hace hincapié en el placer de la lectura y el deleite de la autoexpresión en la escritura, sin prestar demasiado interés a la precisión o al deletreo correcto.

No se han observado diferencias importantes en los resultados de estos dos métodos en muchos niños, sobre todo los que son despiertos o proceden de hogares en que se recalca y refuerza la lectura, debido a que puede que los niños desarrollen sus propias habilidades de análisis gramatical aunque no se las hayan enseñado de manera explícita. Cuando hay factores de riesgo, el método de las palabras completas, sobre todo si se lleva a cabo de modo que se desalienta activamente el análisis gramatical o incluso se castiga, puede resultar desastroso. Ambos enfoques tienen sus bondades. La clave parece estar en el modo de ejecución más que en la teoría subyacente.

Cuando se adopta una perspectiva más pragmática y se examinan los resultados a la luz de los datos, queda claro que las habilidades fónicas favorecen la inmunización contra los fracasos en la lectura.


Me imagino, pero no sé, que este metodo se utilizará en las primeras fases y que después hacia la edad en la que habitualmente se empezaba a enseñar con el enfoque fónico, lo harán de esta manera, para así poder sacar las potencialidades de ambos y restringir los aspectos negativos de ambos. Os dejo la página donde explica sobre este aspeto (es el link del título) y un par de vídeos videos de los que cuelgo aquí:









jueves, 27 de marzo de 2008

Los educadores sufren alto riesgo de acabar "quemados" (Blog Colectivo Social y Justicia)

Hace dos años y medio, la totalidad de los educadores de menores extranjeros que trabajaban en Gipuzkoa cogieron la baja laboral en bloque por situación profesional que estaban sufriendo. Con el gesto sacaron a la luz el problema del estrés y presión a la que están sometidos en el día a día de su trabajo, que les lleva al absentismo laboral y al abandono de la profesión de forma prematura. Y no es para menos. Los educadores de menores no acompañados de Gipuzkoa presentan un riesgo alto de sufrir el llamado síndrome del trabajador quemado o burn out.

Así se constata en un estudio elaborado por el profesor de Psicología de la UPV Íñigo Ochoa de Alda y presentado ayer en el V Congreso Nacional de la Asociación Española para al Investigación y Desarrollo de la Terapia Familiar que se celebra en Donostia, con la colaboración de ATE Asesores y Hogares Nuevo Futuro. Precisamente, el estudio presentado ayer tomó como muestra a 55 educadores de la citada asociación, que se ocupa de la acogida urgente de menores inmigrantes no acompañados y de pisos residenciales en los que conviven menores autóctonos con otros extranjeros.
El trabajo de campo comenzó en 2005 y desvela que el 53% de los educadores sufre altos niveles de cansancio emocional, que el 47% padece despersonalización, lo que hace que no muestre interés por el usuario al que atiende – en este caso el menor – , y que el 40% tiene una realización personal y una autoestima baja. «Todos estos índices revelan que los educadores sociales de menores de Gipuzkoa sufren un riesgo muy alto de padecer el síndrome del quemado», señaló Ochoa de Alda.
Asimismo, en el estudio se constata que los educadores presentan niveles altos de alexitimia, un trastorno que implica dificultad en identificar y expresar las emociones, y que «empeora cuanto más tiempo llevan trabajando».
El trabajo incluye un programa de intervención y supervisión psicológica de los educadores que ya ha comenzado a dar sus frutos. No obstante, la mejora de las condiciones laborales los educadores requiere además «más reconocimiento de su trabajo, recursos especializados y mejora en la clasificación de los perfiles de menores que atienden».
En la actualidad, se calcula que dos de cada cinco educadores de centros de acogida de urgencia a menores inmigrantes se encuentran de baja laboral. Siete de cada diez son mujeres y la edad media es de 28 años.
publicado en
Diario Vasco, JM.V., 2007-12-01

miércoles, 26 de marzo de 2008

Cuando algo se resquebraja

Quería plantear una cuestión, ¿cuando con una persona con la que trabajáis sentís desconfianza, y que no podéis más planteáis la ayuda al equipo? Ya he hablado en varios post de la Impotencia que sentí con una residente de la CT, el caso es que llevo mucho tiempo con ella y no avanza nada, la situación es que lleva ya seis meses y sigue mintiendo como el primer día, como he señalado en anteriores ocasiones, había que sacarle las cosas con cucharilla, y con mucho esfuerzo, y tras esta situación en que se encontraba pillada, reconocía y después decía estoy haciendo todo bien, ya hago todo bien, y en menos de una semana volvíamos a las mismas.


Bueno, la semana en la reunión decidimos que no le deriváramos porque era quitarnos nosotros el problema, y que con todas sus dificultades seguiríamos, hicimos un Encuentro de Familia, por el que también hay una entrada, para plantear toda la situación a la familia, en el que comprendí desde dónde venía su comportamiento.

La impotencia que sentía la maneje exitosamente, aunque en algunos momentos con gran esfuerzo, bueno la cuestión es que ayer se destapa la 6ª relación que mantiene dentro de la CT. Ayer a mi se me saltarón todos los cables, no con ella sino con mis compañeros y hoy a la reunión de casos he llevado que yo siento que no puedo trabajar con ella.

A mi me gusta trabajar sobre el principio de la confianza, la confianza en el cambio del otro, ya que creo que si no nos basamos en eso muchas veces reproducimos la desconfianza que se ha vertido sobre el/ella a lo largo de su historia, a veces las situaciones nos atrapan, y para mi esta ha sido una. Hoy en la reunión lo he dicho, he planteado que veo que yo trabajo sobre la desconfianza, que no puedo ayudarla porque ya no se lo que creer y lo que no creer de lo que me dice, debido a tantas experiencias seguidas que he tenido, que creo que el ambiente de la CT es perjudicial, ya que esta generando este sentimiento en muchos de los compañeros de la CT, y no hace más que repetirse todo lo que se ha dado en su historia.

Hace unos años existía una CT sólo para mujeres y creo que esta seria una persona idónea, pero desapareció porque tenía pocas usuarias.

He tenido con mucha gente muchas situaciones muy potentes, incluso de agresiones verbales bastante severas, pero incluso en esas ocasiones no he perdido en la confianza, pero esta vez si, no me gusta reconocerlo, pero a la vez me enorgullezco de hacerlo, ¿por qué os preguntaréis? Por el hecho, que si me lo reconozco y pido ayuda otras personas quizá si puedan ayudarla, yo sin embargo en este momento no, cuando no nos reconocemos esto tratamos diferente a las personas y podemos hacerlo mal, y ante todo estamos para hacerlo bien. El negar que nos pueda afectar, no supone más que prejuicio para el otro, yo en los años que llevo trabajados he visto reaccionar a personas desde el sentimiento, no reconociéndose como están y ser perjudicial para la persona con la que trabajamos, ante todo nosotros también somos personas....

lunes, 24 de marzo de 2008

Dinámica de Grupos

Este es un video, de cuando hacía Trabajo Social, es de la asignatura Dinámica de grupos, se trata de distintos momentos recogidos durante el año, nos lo hizo nuestra profesora para final de curso, la música está bien.

video

domingo, 23 de marzo de 2008

Educación - Coeducación

En la historia las mujeres no han tenido acceso al sistema educativo, una de las reivindicaciones del movimiento feminista era el que las mujeres tuviesen acceso a la educación; en nuestro país es a partir de 1970 cuando se da el acceso masivo de las mujeres a la educación.

El primer movimiento trataba de que las mujeres tuviesen acceso a la educación, es decir, que hombres y mujeres tuviesen igualdad de oportunidades, pero esta igualdad de oportunidades se quedaba ahí, en oportunidades de acceso, ya que como pronto se pudo observar no se daba la igualdad de resultados; en los años 80 se empieza a ver que en el marco educativo aparece la segregación, ya sea por género, etnia, clase social, etc. Al ver que no se daba la igualdad de resultados, la imagen idílica que se tenía de la escuela se va desdibujando y se empieza a pensar y a ver que algo esta pasando.

La socialización de los/las niños/as comienza en la familia, cuando llegan a la escuela muchos de los roles existentes en la sociedad ya están siendo reproducidos, “la familia constituye la primera estructura organizada, que sujeta y sometida al sistema patriarcal, juega un papel primordial en la transmisión de valores sexistas en los primeros momentos de desarrollo humano, poniendo las bases del entramado básico de la personalidad
[1]

Cuando las/los niñas/os llegan a la escuela se les sigue tipificando en función del género, el hecho de que desde bien pequeños se les asignen batas de distinto color (rosa para las niñas y azul para los niños) es un ejemplo de ello. Se empieza a reflexionar sobre la forma de educar a los/as niños/as desde la escuela, se empieza a hablar de la necesidad de una coeducación, “una nueva filosofía pedagógica que, partiendo del análisis de género como paradigma básico, permite a los centros educativos y a todas aquellas personas con responsabilidad educativa, revisar el curriculum, los materiales didácticos, la organización escolar, la distribución del tiempo y el espacio, las actitudes, la programación y la oferta educativa con el fin de poder organizar el currículum escolar de manera integradora para las alumnas y alumnos (...)”
[2] Muchas veces se ha mezclado la coeducación con la educación mixta, cuando no son lo mismo, la educación mixta,es el sistema cultural dominante (...) basado en el principio democrático de igualdad entre todos los individuos, defiende la educación conjunta para hombres y mujeres como un compromiso básico del sistema educativo. (...) no concibe la masculinidad y la feminidad como construcciones sociales, (...)”[3] es decir, no supone más que qué en el mismo aula se encuentran personas de ambos sexos, sin embargo la coeducación trabaja por que no se de sexismo en la escuela, intentando que no se reproduzcan los roles asignados al sexo masculino y femenino, en definitiva superar la construcción social de género. “ la escuela coeducativa tiene en cuenta las diferencias entre los grupos sociales y sexuales como factor relevante para la educación de niños y niñas. (...) El sistema cultural coeducativo incorpora la diversidad de género en tanto que diversidad cultural[4]

Para investigar de qué manera se esta trabajando en la escuela como señala Xavier Bonal, existe el currículum explícito y el oculto, el primero hace referencia a aquellos aspectos que se pueden tomar de una escuela y analizar directamente, hace referencia a las fuentes secundarias o preexistentes, como por ejemplo analizar el sexismo en los libros de texto que se utilizan; en el segundo, como su nombre indica, hace referencia a aquellos aspectos que nos son tan fáciles de visualizar, como pueden ser aspectos relacionados con la visión y expectativas del profesorado (Ej.: lenguaje utilizado en el aula) y la interacción en el aula (Ej.: a quien dedica más atención).

Hoy en día todavía falta mucho para trabajar desde esta perspectiva, muchas veces ni el alumnado ni el profesorado es consciente de que se esta produciendo y reproduciendo el sexismo, pero no sólo en este ámbito, ya que por ejemplo los medios de comunicación en sus anuncios nos demuestran esta asignación de roles a lo masculino y femenino.

En la coeducación deberían participar todos los actores que intervengan en la educación de los/as menores, familia, escuela, etc. En la actualidad se esta trabajando desde la educación mixta por lo que se sigue favoreciendo lo “masculino” y relegando a un segundo plano lo “femenino”, se esta primando el espacio público y desfavoreciendo el privado. El sexismo es consecuencia de la jerarquía cultural existente, del sistema de género imperante en la sociedad, el cual perjudica a todo el alumnado, a los chicos se les impide acceder a los valores tradicionalmente femeninos y las chicas se les conduce a realizar elecciones menos valoradas social y económicamente, ejemplo de ello puede ser al análisis de las diferencias en los estudios que realizan, “eligen” hombres y mujeres.

Para dar muestra de ello vamos a hacer referencia a algunos los datos de Navarra, en primer lugar hablaremos de las diferencias existentes en la FP–I, en 1996 – 97 la rama de Jardín de la Infancia, era realizada por mujeres en su totalidad (100%), y en la del metal un 0% lo que supone un 100% de hombres en la misma, estos son los datos más extremos pero se puede observar mirando las distintas ramas que se da una segregación por género. En las universidades (UPNA y UNA) se produce este mismo fenómeno, hay algunas carreras muy feminizadas y otras masculinizadas, en la UPNA, en el año 96 – 97 enfermería (85,1%), profesorado de EGB (80,0%) y trabajo social (82,0%) eran las carreras más feminizadas, frente a Ingeniería Industrial e Ingeniería técnica industrial, en las que las mujeres tienen poca representación. Estos datos hacen referencia a la permanencia de los roles, en lo público se están reproduciendo los roles que se hacían y se siguen haciendo en lo privado.

Otros datos muy representativos son el observar el profesorado en la UPNA según categorías por sexo (96 -97), la categoría que mayor prestigio social tiene y la que mejor remunerada esta es la de Catedrática/o, en la que menor representación tienen las mujeres (8,9%), ello puede tener que ver por un lado con la elección de los estudios, pero sobre todo por el itinerario vital de las mujeres, que tienen una doble jornada, en el ámbito doméstico y en productivo, lo cual hace difícil que puedan dar el máximo en las dos.

Por último, me gustaría señalar aquellas carreras en las que la presencia de hombres y mujeres es más igualitaria, estas pueden ser los nuevos roles que emergen en base a nuevas carreras; estas carreras por ahora no tienen sexo, es decir, no se les ha asignado un rol, por ejemplo, Ingeniería agrónoma (48,9% mujeres)
· y Ingeniería Técnica Agrícola (49,2% mujeres)· .

Tenemos que tratar que ninguna carrera tenga asignada un sexo, para ello lo importante es romper con el sistema de género, y la coeducación puede ayudar a que poco a poco se vayan desdibujando los límites de los roles asignados a los sexos y dar lugar a una verdadera elección de la vida que queremos desempeñar.

[1] Amaru, Actas de la II Universidad de verano: Hacia una pedagogía de la Igualdad. Salamanca, 1998. “Los valores en el desarrollo de la persona: Coeducación. Pág.: 45
[2] Op.Cit.
[3] Bonal, Xavier. “Las actitudes del profesorado ante la coeducación” Propuestas de intervención, Barcelona, Editorial GRAÓ, p.38, 1997
[4] Ibiden. p.40
· Datos del “Alumnado universitario en la UPNA según titulaciones por sexo” curso 2001 -2002

Feminización de la pobreza y procesos de exclusión social

Los procesos de empobrecimiento suelen ser diferentes para hombres y para mujeres, así por ejemplo “la movilidad intergeneracional de los hombres es por la posición socioprofesional, y la movilidad de las mujeres por matrimonio, lo que mantiene y encierra a los hombres en la esfera de la producción y a las mujeres en la esfera de la familia[1] A lo largo de la historia la pobreza de las mujeres ha sido socialmente invisible, es decir, ha sido una pobreza que ha estado oculta, debido entre otras cosas a “el uso de la unidad colectiva de análisis (familia, hogar, unidad fiscal, etc.) y a la medida unidimensional de la pobreza por los ingresos[2] Hoy en día estos dos aspectos se han empezado a tener en cuenta para los estudios sobre pobreza desde la perspectiva de género, el uso de la unidad familiar mantenía ocultas a las mujeres bajo este sistema regido por el sistema patriarcal, en el que a menudo las mujeres se encuentran en situación de pobreza y los hombres no, o en el que la pobreza de las mujeres es superior a la del marido.

En el seno de la pobreza, las mujeres siempre han sido y son las que en mayor desventaja se encuentran, esto se da independientemente hablemos pobreza tradicional o nueva pobreza. “Las nuevas pobres, son aquellas mujeres que, no siendo pobres en su origen familiar, devienen pobres por diversos motivos, todos ellos debidos a la dependencia en la estructura familiar.”[3] Las mujeres se empobrecen por ser madres solteras, por rupturas afectivas (divorcio, viudedad,...), por hospitalización, emigración, etc. es decir, por que sus relaciones afectivas se han visto influidas por problemas sociales, por pérdida de trabajo del marido, etc. Al fin y al cabo por la dependencia económica existente con respecto al marido. Otra forma de dependencia es la mayor intensidad con la que viven las mujeres “las situaciones de pobreza al recibir una menor protección social[4] Por ejemplo, la Seguridad Social, también se rige por la discriminación sexual del trabajo, ya que “los criterios de admisión están adaptados a las formas masculinas de participación en el mercado laboral, tales como el empleo regular continuado y los sueldos superiores al mínimo garantizado.”[5] En tercer lugar, por “la responsabilidad delegada (y/o asumida) por las mujeres en la gestión de recursos escasos (aumento del trabajo no remunerado)”[6], las mujeres se responsabilizan del hogar, de los/as hijos/as,... Todos estos factores y otros hacen que cada vez haya una mayor presencia de mujeres entre las/los pobres, es decir que la proporción de mujeres sobre el total de pobres vaya en aumento.

Como se puede observar con lo señalado hasta el momento, existen diversas causas que condicionan los distintos procesos de empobrecimiento y exclusión de las mujeres, según y como se pone el acento al hacer el análisis de la exclusión social, se pueden ver unos factores u otros como causas de la exclusión.

Teniendo en cuenta que la sociedad esta organizada bajo un sistema de género causante de desigualdad, podemos decir que las distintas causas de empobrecimiento están regidas por él: la discriminación laboral y salarial de las mujeres, así como la extensión de ésta a los regímenes de la seguridad social y subsidios sociales, hace que éstas tengan insuficiencia de ingresos propios, siendo ésta una de las causas de exclusión social; Unida a la insuficiencia de ingresos, la dependencia económica de las mujeres, hace que las rupturas (separación, divorcio,...) supongan la pérdida del sostén económico o también se podría decir que“El coste del divorcio es, en realidad, expresión del precio del matrimonio[7] . Además debemos tener en cuenta que tras las separaciones, es la mujer la que normalmente se encarga de las/los hijas/os, por lo que podemos hablar de “monomarentalidad”, dentro de la cual existen diferentes situaciones, por lo que no es homogénea. El empobrecimiento de las mujeres, debido a que estas son las encargadas de los cuidados de los hijos/as, supone una feminización de la infancia por lo tanto un empobrecimiento de la infancia. A pesar de los distintos caminos de empobrecimiento podemos decir que “es el distinto lugar que las mujeres ocupan en la división sexual del trabajo con respecto a los hombres donde se encuentra la raíz de sus miserias y la explicación de la especificidad de la pobreza que les toca vivir.”[8]

Por último decir que el sistema de género establece desigualdades de construcción cultural entre hombres y mujeres, el sistema de patriarcado hace que se otorgue más poder a los varones, y dentro de éstos, la división sexual del trabajo, estructura las relaciones productivas y reproductivas, colocando a las mujeres en posición de inferioridad frente a los hombres. Por lo tanto podemos hablar de la desigualdad de género existente en todos los ámbitos y como no, también influye en los procesos de empobrecimiento y exclusión social.




[1] Fernández, B., “Género social y procesos de empobrecimiento”, en VV.AA. Desigualdad y pobreza hoy, Madrid, Talasa, p.74. 1995
[2] Fernández, B., “Feminización de la pobreza en Europa y procesos de exclusión social”, en VV.AA. La Exclusión social. Reflexión y Acción desde el Trabajo Social, Navarra, Eunate, p.317, 1998
[3] Fernández, B., “Género social y procesos de empobrecimiento”, en VV.AA. Desigualdad y pobreza hoy, Madrid, Talasa, p.87. 1995
[4] Ibiden. p.88
[5] Tortosa, José María, “Pobreza y perspectiva de género”. Barcelona, Icaria, p.101, 2001
[6] Fernández, B., “Feminización de la pobreza en Europa y procesos de exclusión social”, en VV.AA. La Exclusión social. Reflexión y Acción desde el Trabajo Social, Navarra, Eunate, p.316, 1998
[7] Ibiden. p.320
[8] Ibiden. p.321

Trabajo

A lo largo de la historia las formas de trabajo han cambiado, por quién es realizado, con qué recursos se ha contado para realizarlo, la existencia de remuneración o no, etc. El trabajo, al igual que todos los aspectos de distintas sociedades, se mueve bajo el sistema de género, que al asignar roles distintos a los géneros, también “prepara a hombres y mujeres para distintos trabajos” a los unos, en la esfera pública (remunerada y reconocida) y a las otras en la esfera doméstica (ni remunerada, ni reconocida). Gracias a la perspectiva de género se puede observar que el trabajo esta recorrido por la división sexual del trabajo.

Es en el surgimiento del capitalismo cuando el trabajo asalariado se desarrolla como una forma especifica dentro de este sistema, así “el trabajo asalariado ha pasado a ser casi exclusivamente la única actividad designada como trabajo, aunque la mayoría de las familias (y las mujeres) realicen mayor número de horas de trabajo no asalariado (básicamente doméstico) para subsistir.
[1] Las dos esferas aparecen divididas según la variable sexo, pasando a ser denominado trabajo, el trabajo productivo (desarrollado mayoritariamente por los hombres), de esta manera se crean familias dependientes de los ganadores del pan, es decir, “la mayoría de las familias pasan a depender de un salario, las mujeres pasan a depender económicamente del marido (...)” [2]

Una definición que no aporta esta visión sesgada es la realizada por Recio, según la cual, “el trabajo constituye en todas las sociedades la aportación específicamente humana que conjuntamente con los recursos naturales, permite obtener los bienes y servicios necesarios para la satisfacción de las necesidades humanas
[3] En esta definición tienen cabida todas las formas de trabajo, ya que su eje son necesidades humanas y no el beneficio como ocurre actualmente.

Cristina Borderias tiene en cuenta los análisis que se han realizado sobre el trabajo doméstico y sobre el trabajo asalariado, ambos casos están recorridos por una perspectiva masculina. Así por ejemplo, las ciencias domésticas de EE.UU., han llevado el modelo masculino del mercado laboral al trabajo doméstico, teniendo “como objetivo la introducción en el espacio doméstico criterios de eficiencia, productividad, rentabilidad.”
[4] Por otro lado, los estudios marxistas sobre el trabajo doméstico, tratan de llevar las categorías clásicas de esta teoría (plusvalía, valor, producción de valores de uso, etc.) para analizar el trabajo doméstico; el hecho de tener tan presente el mundo masculino del trabajo, el trabajo doméstico se ha invisibilizado; el marxismo pedía la incorporación de la mujer a la esfera pública para ser consideradas sujetos históricos, por lo que el trabajo doméstico era considerado negativo, improductivo,... por lo tanto en esta concepción ha influido la visión masculina del trabajo. “En ambos casos, el trabajo doméstico aparece desvalorizado: cuestionando su valor económico, la lógica de su organización, su papel en el desarrollo social e histórico.” [5] Son también dos los análisis sobre el trabajo asalariado, el primero de ellos, el mercado dual, expone que hombres y mujeres estamos en el mercado, de hecho tendemos a él, pero en él las mujeres ocupan el segmento secundario, aquel que es peor remunerado, que tiene menor prestigio, etc. mientras que los hombres ocupan el segmento primario, apareciendo éste como responsable económico. Desde la otra concepción, la marxista, las mujeres también aparecen como segmento secundario bajo el concepto de “ejercito de reserva”, éstas se pueden incorporar al trabajo asalariado en cualquier momento sin provocar conflictos (en épocas de guerras, mortalidad,...) para luego volver al trabajo doméstico. Estas dos concepciones ven al trabajo doméstico como subsidiario del trabajo productivo.

Las mujeres en la actualidad tienen cada vez una mayor presencia en la esfera pública, se han incorporado al trabajo asalariado, pero no hay que olvidar que hoy en día seguimos viviendo la división sexual del trabajo, hoy en día las mujeres cobran menos que los hombres por la realización de un mismo trabajo, la población activa femenina sigue siendo inferior a la masculina, los puestos de trabajo del sector servicios mayoritariamente están realizados por las mujeres, muchos de estos trabajos son la externalización de actividades que las mujeres realizan en la esfera doméstica (cuidados, atender necesidades personales, etc.), cualidades que se han transferido al mundo de la producción, los puestos de poder siguen estando mayoritariamente en manos de los hombres, etc.

Las mujeres en la actualidad son las encargadas del trabajo doméstico al tiempo que muchas de ellas realizan también trabajo productivo; la subjetividad femenina ha estado desvalorizada, así por ejemplo, el modelo emancipacionista “partía de un modelo de trabajo abstracto, asexuado, neutro", considerando que la supresión de la discriminación, pasaba por la “superación” de la división sexual del trabajo a través de la “incorporación” de las mujeres a todas las profesiones, lo que significaba (...) una homologación con el modelo masculino (...) y la negación de la diferencia de género y la especificidad del trabajo femenino
[6] Es importante revalorizar la doble presencia de las mujeres, y no hablar de doble jornada, ya que el hecho de estar en las dos esferas hace que la persona sea capaz de gestionar ambas esferas. El hecho reside en no presentar a las mujeres como víctimas sino resaltar sus potencialidades.

Los hombres también deberían acceder a esta doble presencia, ya que como hemos dicho es un aspecto que enriquece, que una persona se desenvuelva bien en el ámbito de los cuidados, afectivo, doméstico y en el productivo, hace tener una vivencia plena; el dar más valor a lo afectivo en la sociedad en la que vivimos puede hacer que la sociedad se fije más en el bienestar de las personas, es necesario encontrar formas de articular lo público y lo privado entre hombres y mujeres, para hacer desaparecer el sistema de géneros, es decir, dejar de asignar “lo propio” a cada sexo.

La crisis del modelo capitalista puede ser utilizada para dar lugar a una reflexión sobre como debe de ser la reorganización del mercado de trabajo, se habla mucho de la reducción de la jornada laboral, como señala Cristina Carrasco, este es un punto de vista androcéntrico, en primer lugar, porque sólo se esta considerando al trabajo asalariado, que es el lugar donde menos presentes están las mujeres, por lo tanto se puede decir que “puede reducirse la jornada laboral, incluso puede cambiar cierta organización social del tiempo, pero ello no necesariamente se traducirá en una mejor situación de las mujeres”.
[7] Ante esta situación de crisis del modelo capitalista, de los modelos tradicionales de empleo, las mujeres, como señala Cristina Borderias, pueden contribuir a que se “dé una reorganización del trabajo en su globalidad, a que nuevas formas (flexibilidad, trabajo a tiempo parcial, reparto del trabajo,...) se traduzcan en una mayor libertad, en un incremento de la capacidad de elección de horarios, de articulación entre vida personal y trabajo, y no en precarización, aumento de las desigualdades. Lo que, desde la lógica de mercado, se presentan como estrategias para la competitividad, la lucha contra el desempleo, la compatibilidad entre el trabajo y familia debería constituir, además, una posibilidad de nuevo contrato social: la re – negociación de los tiempos de trabajo entre hombres y mujeres.[8] De esta manera es como se pueden producir cambios en la cultura del trabajo y en las relaciones de género desde las estrategias femeninas, con las que se asegure la independencia económica de las mujeres, pero este es un cambio muy difícil de realizar debido a los sistemas en los que estamos inmersos, en el sistema capitalista lo más importante es el beneficio y por el sistema de género, que sigue marcando las relaciones entre los sexos, la división sexual del trabajo, los roles asignados,... al fin y al cabo lo que se plantea es “construir nuevas modalidades de hacer política para las mujeres” [9]

[1] Arantxa Rodríguez, Begoña Goñi, y Gurutze Maguregi (eds.) “El futuro del trabajo” “Reorganizar y repartir desde la perspectiva de las mujeres.” Pág.24 Edt.: Bakeaz, Centro de Documentación y Estudias de la mujer (CDEM) 1996
[2] Ibidem. p.26
[3] Op.cit. p.23
[4] Ibidem. p.50
[5] Ibidem. p.51
[6] Ibidem. p.55
[7] Op.cit. p.43
[8] Ibidem. p.63
[9] Ibidem p.64

La Familia

La familia ha ido cambiando en las últimas décadas, hay quien dice que ha perdido sus funciones, entendiendo como funciones: las económicas, de protección, afectivas, socializadoras, etc. Por lo tanto quienes hablan de esta manera de la familia, le están otorgando la idea de funcionalidad, como es el caso de la definición de Inés Alberdi. Cuando se hace referencia a la funcionalidad de la familia, si observamos las funciones que se le conceden a la misma, podemos decir que son funciones realizadas en su mayor parte por las mujeres, ya que es ésta la que se encarga del cuidado de los/las hijos/as, de las/los ancianas/os, del marido, etc. Existen otras definiciones como la de Giddens “grupo de personas ligadas por nexos de parentesco, cuyos miembros adultos asumen la responsabilidad del cuidado de los hijos[1]. En esta definición se hace hincapié en las relaciones de parentesco, es decir, se destaca su componente relacional, ya sea por vía de consanguinidad o afinidad (matrimonio).

Hoy en día se habla de que la familia es democrática, se dice que no existen desigualdades, normalmente cuando se realizan estudios se tiene en cuenta la unidad familiar, sin pensar en las desigualdades que pueden darse dentro de este sistema. Sin embargo, aunque ha cambiado mucho y los/as jóvenes y las mujeres reclaman sus derechos dentro de la misma, se discute la distribución de tareas, etc. es una institución que sigue rigiéndose por un sistema patriarcal en el que se da la división sexual del trabajo, donde unas tareas son asignadas y realizadas por las mujeres (trabajo doméstico), a la vez que realiza el trabajo remunerado, mientras que el hombre “sigue siendo el jefe económico de la familia
[2]. Por lo tanto en el seno de la familia se viven relaciones de desigualdad de género basadas en la dominación – sumisión (ej.: dependencia económica) que en más de una ocasión dan lugar a la violencia de género, a tensiones, etc.

En la actualidad nos podemos encontrar con distintos tipos de familias, algunas de ellas perviven de las formas anteriores, mientras que otras, son nuevas formas de familia que se han dado debido a los cambios producidos en la sociedad. Uno de los más frecuentes es el hogar nuclear, en el que conviven el padre y la madre con sus hijos/as, esto en gran medida se debe a la permanencia de los/as hijos/as en la familia, “Según los censos de 1991 más del 55% de los hogares españoles contenían un matrimonio con hijos(...)”
[3]El segundo tipo de hogar, en cuanto a su importancia numérica, es el de parejas que viven solas. Casi un 18% del os hogares se configuran así (...)” [4] Lo cual se debe al aumento de la esperanza de vida, están compuestos por matrimonios adultos cuyos hijo/as han abandonado el hogar; también por la decisión de parejas que deciden retrasar el tener los hijos, para que ambos realicen sus profesiones y por parejas que deciden no tener hijos nunca.

Otro tipo de hogar, son los hogares monoparentales, que podríamos denominarlos monomarentales debido a que la mayoría de estos están encabezados por una mujer (con sus hijos/as), el 7,1% de los hogares españoles esta encabezado por una mujer, frente al 1,1% encabezados por un hombre. Tras los divorcios normalmente quien se queda con las/los hijas/os son las mujeres, tras los divorcios suelen aparecer problemas económicos, debido a la dependencia económica todavía hoy existente de las mujeres, bien sea porque no trabajen o por la discriminación salarial existente. Como dice Simone de Beauvoir: “aunque ella se ocupe mas de los hijos, dependerán mucho más de él que de ella
[5] Esta frase hace referencia a la dependencia económica, que afecta tanto a las mujeres como a la infancia, debido a que son estas las que se quedan en su mayoría con los/as hijos e hijas, de esta situación se puede derivar la feminización de la pobreza y la infancia, en consecuencia empobrecimiento del a infancia, etc.

Los hogares extensos o complejos son “aquellos en los que convive una familia nuclear con alguien más, sea o no pariente de los integrantes del núcleo.”
[6] Entre estos, lo más frecuente es que un/una soltero/a o una/un abuela/o se sumen al núcleo familiar(1,1% en 1991) [7]. Por último los hogares unipersonales, aquellos en los que como su nombre indica vive una persona sola, numéricamente este tipo de hogar esta creciendo, ello es debido al aumento de la esperanza de vida (con calidad), cada vez hay más personas que viven solas, principalmente entre las mujeres, ya que estás tienen una esperanza de vida mayor que la de los hombres.

La sociedad actual ha cambiado respecto al pasado, lo cual no significa que hayan cambiado todas las personas, familias, pero si se han dado cambios en las actitudes y en los valores. Respecto a las actitudes y comportamientos ocurre una paradoja, que suele ser muy habitual en los fenómenos sociológicos, y es que éstas cambian antes que los comportamientos, ejemplo de ello es que muchas personas opinan que es aceptable vivir en pareja sin casarse, pero sin embargo sólo el 2% del a población vivía así en 1997. La desaparición de la censura social es muy importante, es decir la actitud que se tenga ante diferentes aspectos es significativa, ya que la censura es dañina, y porque el cambio de actitud, con el tiempo puede generar cambio de comportamientos.

Como he señalado también se han dado cambios de valores en la familia, que pueden ir muy relacionados en algunas ocasiones con el cambio de actitudes y sobre todo comportamientos, como es el caso de la tolerancia ante las distintas formas de convivencia y la libertad de elección de las personas por ejemplo para cohabitar. En la actualidad la pareja es un valor en si misma, las personas tienen la posibilidad de elegir si quieren tener hijos/as o no, así como de contraer o no matrimonio, ello es debido entre otras cosas a que ya no se conciben estos aspectos como imprescindibles para la felicidad de una pareja, hoy en día a la pareja se le exige más, que sea igualitaria, democrática, etc. unido a todo esto y por el mismo valor que tiene la pareja, los/as hijos/as son deseados, las parejas deciden cuando quieren tenerlos y si quieren, se deja de vincular la sexualidad a las/los hijas/os.

Se puede observar un descenso de la natalidad, como dice Mª Jesús Izquierdo “se esta dando una huelga de natalidad”, la posibilidad de decidir cuando tener hijos/as va acompañada de un descenso de la natalidad, esto esta muy relacionado con la asignación de roles, ya que la mujer se ha incorporado al mundo laboral, pero sigue siendo ella la encargada del trabajo reproductivo, lo que lleva a una doble jornada, que es realizada en la mayoría de las ocasiones por las mujeres, el mercado laboral tendría que cambiar, además de que se crearan más servicios sociales. Por otro lado señalar, la “crisis” que se esta produciendo en las relaciones de género, se está exigiendo el reparto de tareas dentro de las parejas, esto produce que los hombres se sientan inseguros, están perdiendo su rol y adquiriendo otro, las mujeres siguen con mucho trabajo dentro y fuera del a familia, estos dos aspectos hacen que se produzcan tensiones dentro de la pareja. Por último señalar otros cambios que también se han producido: educación anti-autoritaria de los hijos/as, mayores responsabilidades y exigencias en el ejercicio de la paternidad/maternidad y la consideración de los hijos/as como fuente de consumo.

Para finalizar expondré algunos datos sobre cambios en las tendencias reproductivas en Navarra. En 1976 el número de nacimientos inscritos era de 8.663, mientras que en el año 1996 era de 4.849, se puede observar que la natalidad bajo en 4.000 niños/as más o menos; este cambio puede ser debido a que se produjeron cambios a nivel político, económico y social (1976 - 81). El fin de la dictadura, la incorporación progresiva de la mujer al mercado laboral, la creación de Andraize en 1978, centro de planificación familiar, los movimientos feministas que entre otras cosas abogaban por una vivencia propia de la sexualidad de las mujeres etc. hicieron que los valores fueran cambiando. Otro cambio que se puede observar es que en 1976 la edad en la que más hijos/as se tenía estaba comprendida entre los 25 -29 años (3.185), en esa misma franja de edad en 1996 se tenían 1.442, sin embargo, en 1996, la franja de edad en la que más hijos/as se tienen esta comprendida entre los 30 -34 años, con un número de nacimientos de 2.141. Con estos datos lo primero que podemos observar es que se ha producido un retraso a la hora de tener los hijo/as. Si hacemos una comparación de los nacimientos fuera y dentro del matrimonio en Navarra con los de España y otros países de la UE, el dato que llama la atención es que mientras que en todos los países de 1991 a 1996 el número de nacimientos fuera del hogar ha ascendido, en Navarra ha descendido, se da una relación inversa y habría que preguntarse por qué se da esta situación.

Como conclusión podemos decir que se han dado muchos cambios en el seno de la familia y en la forma en que se vivencian, valoran, etc. las relaciones familiares, muchos aspectos que antes eran sancionados socialmente ya no se perciben de la misma manera, son por lo menos aceptados aunque no se manifiesten en los comportamientos. Sin embargo, hoy todavía queda mucho camino por recorrer, ya que como se ha señalado la mujer es la que realiza en la mayoría de las ocasiones el trabajo doméstico además del productivo (cuidado de los hijos/as, ancianos/as, etc.). Este es un campo en el que todavía hay que luchar para que tanto hombres como mujeres tengan presencia en las dos esferas; romper con la división sexual del trabajo que también se vive dentro de la familia, al fin y al cabo romper con el sistema patriarcal imperante
.

[1] Anthony Giddens “Sociología”. Pág. 190 Ciencias sociales Alianza Editorial 2001
[2] Simone de Beauvoir “El segundo sexo” Volumen II “La experiencia vivida” . Pág. 323 Ediciones Cátedra1998
[3] Inés Alberdi “La nueva familia Española”. Pág.:96 Ediciones Taurus
[4] Ibiden. p.98
[5] Simone de Beauvoir “El segundo sexo” Volumen II “La experiencia vivida” . Pág. 323 Ediciones Cátedra1998
[6] Inés Alberdi “La nueva familia Española”. Pág.:100 Ediciones Taurus
[7] Ibiden. p. 100

Recorrido del movimiento feminista y su importancia

Hoy en día las mujeres participamos en el trabajo productivo, tenemos derecho al voto, derecho a la educación, etc. pero todos estos cambios son recientes y es importante conocer las raíces históricas que ha tenido el movimiento feminista para entender en que momento nos encontramos ahora.

Actualmente muchas mujeres ejercen sus derechos sin saber cuales son los orígenes de éstos, también hay mujeres que se declaran no feministas, porque asocian el feminismo con los estereotipos que lo han marcado, también hay quienes en el día de hoy consideran que vivimos en una situación de igualdad, por todo ello es importante conocer “los distintos momentos históricos en el que muchas mujeres han llegado a articular, tanto en la teoría como en la práctica, un conjunto coherente de reivindicaciones y se han organizado para conseguirlas
[1] El movimiento feminista siempre ha aparecido asociado a otros movimientos, las mujeres han tenido un papel importante en muchos movimientos sociales, pero se empieza a hablar de feminismo cuando éstas toman conciencia de la situación de desigualdad en la que están.

Realizaremos un rápido recorrido histórico del movimiento feminista, en primer lugar, hablaremos de los antecedentes históricos del movimiento feminista antes de las sufragistas; en el S. XVII, La Ilustración, se dio un movimiento a nivel teórico, poco después en el S. XVIII, con la Revolución Francesa; se hicieron declaraciones de igualdad de todos los ciudadanos, la pregonación de la igualdad universal dejó sin derechos civiles y políticos a las mujeres, Condorcet defendió que ésta igualdad se aplicara también a las mujeres, petición que fue desestimada. Olimpia de Gouges en 1791 realizó la “Declaración de derechos de la mujer y ciudadanía”, por lo que fue guillotinada.

Estos acontecimientos sentaron las bases para lo que luego se llamaría movimiento sufragista, las mujeres empezaron a organizarse en torno a la reivindicación del derecho al sufragio, aunque esta no era su única reivindicación, también se daban otras reivindicaciones como “el acceso a los estudios superiores y a todas las profesiones, igualdad de derechos civiles, compartir la patria potestad de los hijos/as; denunciaban que el marido fuera el administrador de los bienes conyugales, incluso los que ganaba la propia esposa con su trabajo, pedían salario igual para trabajo igual, etc. Todos estos objetivos se centraron en el derecho al voto, que parecía la clave para conseguir los demás
[2]

En España el derecho al voto se concedió en la II República, en 1931, durante este período se elaboró una ley del divorcio y en 1936 se legalizó el aborto. Después vendría la Guerra civil y la instauración del Franquismo, en este período las mujeres vuelven a ser recluidas al hogar y se las “invita” a dejar el trabajo.

“La consecución del voto y todas las reformas que trajo consigo habían dejado relativamente tranquilas a las mujeres”
[3] Con la obra de Simone de Beauvoir, “El segundo sexo”, se avecinaba un nuevo despertar de este movimiento social. Betty Friedman también fue importante para este nuevo resurgimiento, ésta “analizó la profunda insatisfacción de las mujeres norteamericanas y su vida (...) para ella es un problema político[4] las mujeres deberían tratar de incorporarse al trabajo, desarrollar sus potencialidades y su autonomía frente al patriarcado existente.

Betty Friedman esta situada en la corriente denominada feminismo liberal, este “se caracteriza por definir la situación de las mujeres como una de desigualdad (...) y por postular la reforma del sistema hasta lograr la igualdad de los sexos.
[5] Este feminismo se sitúa dentro del Neofeminismo que se desarrolló en los años 60 y 70 al igual que el feminismo radical y el feminismo socialista.

El feminismo radicalconsidera que la opresión de las mujeres es anterior al capitalismo (...) por tanto, el origen de su explotación no esta en el capitalismo sino en el patriarcado
[6] La organización de grupos de autoconciencia fue una de las aportaciones que hizo este feminismo.

En España, que el feminismo adquiriera fuerza otra vez, tuvo que esperar al fin de la dictadura, en este momento surgió el Movimiento de Liberación de la Mujer (1975), el cual tuvo las mismas tendencias y proceso que el feminismo europeo y americano.

Desde el feminismo radical, algunos grupos se fueron hacia el feminismo de la diferencia, este feminismo promulga “la política de acentuar las diferencias entre los sexos
[7] Hoy en día, hay feministas que abogan por la diferencia mientras que otras por la igualdad, entre esos dos grupos, también hay mujeres que se apoyan en un eclecticismo entre ambas. En la actualidad el debate se centra más en la diversidad/identidad, “diversidad se opondría a identidad como algo que caracteriza (o no) a las mujeres y correlativamente a los hombres.”[8] Los aspectos igualdad – diferencia, tienen su importancia, es verdad que las mujeres somos diferentes unas de las otras, incluso de los hombres, como individuos todos/as somos diversos; pero también hay aspectos que tenemos en común.

En este nuevo debate, la diversidad, vendría a ser la diferencia, y efectivamente hay una diversidad considerable de mujeres, así como entre hombres y mujeres, ¿pero somos genérericamente diferentes a los hombres?; cuando se habla de identidad se hace referencia a la igualdad, se habla de identidad de género, ya que existe un común en lo genérico.

Los logros conseguidos por el movimiento feminista no se pueden desestimar, pero al día de hoy todavía queda por terminar con el sistema de patriarcado, con las construcciones sociales que se hacen sobre hombres y mujeres, para ello es importante una concienciación por parte del la sociedad en general y de las mujeres en particular, es preciso que hagamos conscientes todos aquellos aspectos que mantienen a la mujer en situación de desigualdad, para que todos/as juntos podamos ir cambiando aspectos que hacen que el sistema de género se siga manteniendo, para producir cambios en las relaciones de género.

[1] Celia Amoros “Diez palabras clave sobre mujer.” (Pág. 217) Navarra , Verbo Divino 1995
[2] http://www.nodo50.org/mujeresred/feminismo-maria_salas.html
[3] Celia Amoros “Diez palabras clave sobre mujer.” (Pág. 236) Navarra , Verbo Divino 1995
[4] Celia Amoros “Diez palabras clave sobre mujer.” (Pág. 237) Navarra , Verbo Divino 1995
[5] Ibidem
[6] http://www.nodo50.org/mujeresred/feminismo-maria_salas.html
[7] Celia Amoros “Diez palabras clave sobre mujer.” (Pág. 244) Navarra , Verbo Divino 1995
[8] Tere Maldonado “Diversidad dichosa” (Pág. 24) El viejo topo

Estado benefactor - Bienestar humano

El Estado de Bienestar es una forma de estado moderno, en el que las mujeres han tenido un papel importante, tanto desde las reivindicaciones hechas por los movimientos feministas, cuando solicitaban una mayor intervención por parte del Estado en sistemas de protección social (educación, salud, etc.); como después, ya que han sido las que se han ocupado de estos servicios, la mujer se ha incorporado al trabajo productivo, la mayor parte en el sector servicios.

Siguiendo a Gosta Esping Andersen podemos hablar de 3 modelos de Estado de Bienestar, en primer lugar, el modelo americano, en el que los servicios están privatizados y los mecanismos de redistribución de la riqueza son las libres fuerzas del mercado; según mi opinión este no sería un Estado de Bienestar, ya que para que éste se diera, debería existir un Estado que tratara de redistribuir la riqueza de los sectores más favorecidos a lo menos favorecidos. En segundo lugar, el modelo europeo, en el que España está incluida, el estado interviene a través de la Seguridad Social para dar cobertura a los trabajadores/as y a la familia, pero para ello se requiere haber contribuido un tiempo determinado y también existen prestaciones no contributivas. En tercer y último lugar, el modelo escandinavo, “ se caracteriza normalmente como un Estado de Bienestar institucional.(...) proporciona una amplia gama de servicios y de prestaciones que son normalmente de orientación universalista y se perciben como derechos de los ciudadanos.”
[1] Este es el más desarrollado de los 3 en cuanto a las prestaciones y servicios que ofrece.

A través del Estado de Bienestar se han desarrollado servicios sociales con la función de cubrir las tareas que realizan las mujeres en la familia, esto ha permitido el acceso de las mujeres al trabajo productivo entre otras cosas. El hecho de que las mujeres se hayan incorporado al empleo, el que se atiendan mediante servicios las tareas realizadas por las mujeres en el seno de la familia, hace que los límites de lo público y lo privado se vean alterados.

Las mujeres cada vez han tenido más presencia en distintos ámbitos, política, empleo, etc. pero lo cierto es que todavía no se puede equiparar con la participación de los hombres. Por otro lado, las mujeres en el empleo se han dedicado al sector servicios, que es lo que antes desarrollaba en el ámbito doméstico trasladado a la esfera pública (enfermera, educadora, trabajadora social,...) hay profesiones muy feminizadas que tienen un menor prestigio social, además el empleo femenino esta peor remunerado que el masculino, los hombres acceden más a los puestos de poder, las mujeres están en mayor medida que los hombres en situaciones de precariedad laboral (eventualidad, tiempo parcial, etc.) Con todo esto podemos decir que se sigue manteniendo la división sexual del trabajo.

El Estado de Bienestar supuso una incorporación de las mujeres al trabajo productivo, el trabajo productivo no se asume en la familia en su totalidad, ya que se crearon servicios de atención que posibilitaron la disminución del peso sobre la familia y en consecuencia sobre las mujeres (guarderías, enseñanza obligatoria, permiso postnatalidad para ambos sexos,...); y también las mujeres se empezaron a sentir más involucradas y reconocidas como ciudadadanas.

Estas mejoras no suponen una igualdad real entre hombres y mujeres, está ahí el sistema de género, el sistema patriarcal, que asignan roles diferentes a ambos sexos y que otorgan un mayor poder al hombre. Por otro lado, hemos visto que se generan servicios para que el peso del trabajo doméstico que recae sobre la mujer, se vea disminuido, pero se han realizado muy pocas políticas que se dirijan a compartir ese trabajo entre hombres y mujeres (democratización de las tareas en el hogar), y además los servicios que se han ido creando, se han organizado en torno al mercado, por ejemplo los horarios en educación suponen que tiene que haber una persona que no trabaje, y en la mayoría de los casos son mujeres.

En lugar de que todo se organizase en torno al mercado, deberíamos preocuparnos porque el bienestar físico, psíquico y social primara sobre el mercado (adaptar el trabajo productivo al reproductivo), trabajando todos/as menos horas y adecuándolas a las necesidades de los individuos, de esta manera podrían trabajar más personas. Por otro lado, sería muy importante romper con la idea de género, es decir, no asignar ninguna característica psicosocial al los sexos, recoger aquellos aspectos que son positivos de cada género e integrarlos en la vida diaria, ir creando lo propio como individuos, dando lugar a una degeneración donde se fuera rompiendo las ideas de construcción social que se asignan a los sexos. Si se llegara a adecuar el mercado a las necesidades de las personas pero no se rompe con el sistema de género, con el patriarcado, se seguirían reproduciendo las desigualdades existentes entre hombres y mujeres. Romper con el sistema de género, no es intentar que los géneros sean iguales, sino romper con las construcciones sociales asignadas a cada sexo, dando lugar a múltiples construcciones psicosociales, sin prestar atención a la biología.

En el sistema en el que vivimos hay profesiones altamente feminizadas y otras masculinizadas. El Trabajo Social es una profesión realizada mayoritariamente por mujeres y surgido como profesión al tiempo que el Estado de Bienestar; este empleo es uno de los que al pasar al ámbito público no ha tomado riendas masculinas, esto se debe a que con el empleo del trabajador social no se enriquece y que las cualidades de la profesión son “típicamente femeninas” (comunicación afectiva, sensibilidad,...)

La política social ( y dentro de ella el trabajo social) son tomadas como una forma de control y de intervención en la vida cotidiana de los sectores populares, ámbito básico de la producción y de la reproducción de la conciencia social; y como mecanismo de legitimación de las relaciones sociales.”
[2] Teniendo en cuenta que el trabajo social es una profesión que esta en manos de las mujeres, puede utilizar el poder que tiene para intentar realizar cambios en las relaciones que se dan entre los sexos, la canalización de este poder puede dirigirse a las formas de política social existentes y hacia el marco teórico – ideológico que mantiene cada acción.

El objeto de la intervención social son también mujeres y “el manejo del poder en lo cotidiano, es un medio conocido para estas
[3] y al igual que se produce en el interior del trabajo social, las mujeres manejan una cuota de poder “que le permite resiginificar los mensajes y discursos, cuestionando de hecho, los modelos impuestos[4]

Es importante defender esta profesión y que sus trabajadoras/es conozcan la perspectiva de género para que se puedan ir dando cambios sociales.

[1] VV.AA. Feminismo y Estado de Bienestar. IV. Forum de política feminista, 1994 “¿Un Estado de Bienestar amigo de las mujeres?” Arnlaug Leira
[2] Grassi, E. “La mujer y la profesión de asistente social.” (pág. 28) Buenos Aires, Humanitas, 1989
[3] Ibidem.
[4] Ibidem.

Construcción Social - Sistema de Género

El concepto de género ha sido utilizado por la Teoría feminista para establecer que “lo masculino” y “lo femenino” son construcciones psicosociales, esto supone que los roles de hombres y mujeres vienen determinados por factores culturales y sociales asignados a los géneros, y no por los hechos naturales o biológicos.

El sujeto (...), no tiene una libertad absoluta desde el momento en que, en todas las acciones que emprende, su libertad está más o menos cercenada por la situación.
[1] Esto supone que la libertad con la que nace el ser humano se va restringiendo a lo largo de su historia, y hace que las situaciones que se van dando en su vida, lo vayan construyendo social y culturalmente, haciendo que hombres y mujeres desempeñen papeles diferentes en situación de desigualdad, esto viene determinado por el Sistema de Género, ya que es un sistema de marginación de las mujeres, en el que las construcciones que se proyectan sobre hombres y mujeres hacen que los individuos de un mismo sexo se homogenicen, les asignen una desigual distribución del poder (menor en la mujeres), las expectativas que se crean sobre los sexos son diferentes desde el nacimiento, al mismo tiempo que este sistema organiza la sociedad de una forma jerárquica y regula las prohibiciones; en ésta jerarquía las mujeres siempre tienen menor valor.

Como bien dice Simone de Beauvoirno se nace mujer: se llega a serlo[2] y por lo tanto “no se nace hombre: se llega a serlo”. Pero hombres y mujeres a lo largo de las historia han desempeñado diferentes roles, estos roles han sido asignados a los sexos de una forma jerárquica patriarcal, en la que los hombres siempre han tenido una posición superior en la estructura social, esto ha ocurrido en todas las sociedades, no se conoce ninguna sociedad que haya sido matriarcal.

Hoy en día vivimos bajo un sistema jerárquico patriarcal democrático, el ser democrático, ha llevado a pensar y a decir que no existen desigualdades, se defiende que nos podemos construir como queremos, sin embargo, en él se mantiene la división sexual del trabajo, la desigualdad en la educación, en el ámbito doméstico, etc. Los casos de violencia familiar pueden ser explicados desde éste sistema patriarcal, en el que los hombres (algunos) consideran que ellos tienen el poder, sentir que la mujer tiene que estar sometida a sus decisiones, y por ello, entre otras muchas causas ejercer la violencia sobre ésta (física, psicológica). El patriarcado democrático también conlleva que muchas mujeres consideren que sus decisiones están tomadas en libertad, sin embargo existe una fuerte presión social desde este sistema que hace que las mujeres y hombres sigan reproduciendo roles, se mantengan las desigualdades; valga como ejemplo que las mujeres cobran menos que los hombres en el desempeño del mismo trabajo, las mujeres han accedido al mundo laboral y es un gran paso, pero la mayoría realizan trabajos asignados socialmente a las mujeres (servicios) y además siguen siendo ellas las encargadas del trabajo doméstico o reproductivo.

Tomando “el concepto de género como una construcción cultural frente al concepto sexo (...) se ha vinculado el sexo a la biología y a la naturaleza, y el de género a la cultura y a la sociedad
[3] Teniendo esto en cuenta, podemos hablar de la identidad humana, ésta esta compuesta por el sexo biológico, el género y la identidad sexual ; el sexo biológico sería la parte invariable, nacemos siendo machos o hembras, el género, como ya se ha mencionado, es la construcción psicosocial y tanto machos como hembras se pueden sentir femeninas o masculinos (otro aspecto es la presión social que se hace para que los machos “sean masculinos” y las hembras “femeninas”, con sus “correspondientes roles”) y en último lugar está la identidad o práctica sexual, que en todos los casos puede ser homosexual, bisexual o heterosexual.

En una noticia aparecida el 21 de Octubre de 2003 (El País) se decía que la identidad sexual podía explicarse a través de los genes, independientemente de que esto sea cierto o no, lo más importante es la influencia de los aspectos sociales y culturales; además, incluso aunque se admitiera la existencia de los genes que explican la identidad sexual, no tendríamos que olvidarnos de que sobre esa identidad no se debe ejercer ninguna imposición, el género es el que determina las construcciones culturales asignadas a machos y a hembras, independientemente de su identidad – práctica sexual.

Como hemos podido observar el género esta construido sobre el sexo biológico, a los machos y hembras se les asignan unas características que son construcciones sociales y culturales, que hacen que éstas/os sean representadas/os de distintas maneras, los hombres simbolizan la dominación y las mujeres la sumisión; ello hace que se establezcan estereotipos sobre hombres y mujeres, ejemplo: Mujer: sensible, chismosa,.... Hombres: fuerte, no llora,... .

Para finalizar nos remitimos a lo que, en líneas generales, ha supuesto el trabajo académico desde la perspectiva de género; “ los estudios de género se orientan en dos direcciones:1) analizan críticamente las construcciones teóricas patriarcales y extraen de las historia las voces silenciadas que defendieron la igualdad entre los sexos y la emancipación de las mujeres; y 2) la teoría feminista aporta una nueva forma de interrogar la realidad, acuña nuevas categorías analíticas con el fin de explicar aspectos de la realidad que no habían sido tenidos en cuenta
[4]

[1] Simone de Beauvoir “El Segundo Sexo” Volumen I “Los hechos y los mitos” (Pág. 12) Ediciones Cátedra, Instituto de la Mujer 1998
[2] Simone de Beauvoir “El Segundo Sexo” Volumen II “La experiencia vivida” (Pág. 13) Ediciones Cátedra, Instituto de la Mujer 1998
[3] Celia Amoros “Diez palabras clave sobre mujer.” (Pág. 78) Navarra , Verbo Divivno 1995
[4] Celia Amoros “Diez palabras clave sobre mujer.” (Pág. 60) Navarra , Verbo Divino 1995

Esquizofrenia Infantil

Al principio se creía que el autismo era diferente de la esquizofrenia, de inicio tanto infantil como adulto. Se pensaba que el autismo era un trastorno básicamente presente cuando empieza el desarrollo, mientras la esquizofrenia era un trastorno que aparecía más adelante y conllevaba la regresión.

En la esquizofrenia de inicio adulto, la edad más frecuente es la adolescencia tardía o la edad adulta temprana.
La esquizofrenia de inicio en la infancia era una prolongación descendente de la esquizofrenia adulta, produciéndose su inicio entre los 6 y los 12 años, infancia tardía.
La esquizofrenia infantil comparte características con la esquizofrenia adulta:

Síntomas positivos: relacionados con trastornos del neurotransmisor dopamina. Aparecen normalmente en la esquizofrenia reactiva, en la que la interrupción de la función es bastante repentina, la historia anterior parece normal, y lo síntomas son llamativos y espectaculares.

Ø Alucinaciones (percepción de ausencia de estimulación)
Ø Ilusiones (creencias falsas, especialmente los de la variedad paranoide bien organizada – recelosos-)
Ø Conducta extraña que incluye agitación,
Ø Auto / heteroagresividad (violencia hacia uno mismo y hacia los demás).
Ø Anomalías activas del pensamiento (asociaciones fuera de lugar y violación de las conversaciones que posibilitan la comunicación social).

Síntomas negativos: Asociados a ventrículos cerebrales agrandados, lo que habitualmente se considera un signo de atrofia. Asimismo, hay más pruebas de transmisión genética. Aparecen generalmente en la esquizofrenia de proceso, cuando la historia previa indica dificultades de adaptación graves; los síntomas sugieren rareza, idiosincrasia y aislamiento social.
Los que presentan sólo estos síntomas llamados también Esquizotípicos. (Diagnóstico de esquizotipia)

Ø Afectos debilitados
Ø Incapacidad para sentir placer
Ø Habla limitada
Ø Falta de motivación o impulso
Ø Escasa atención a todo.

Hay pruebas de que en la esquizofrenia infantil predominan los síntomas negativos y el inicio no manifiesto. Estos niños a menudo presentan anomalías y retrasos en el lenguaje temprano, las funciones motoras, la sensibilidad social, las relaciones con compañeros y los logros escolares. Muchos muestran signos de trastorno conductual y oposicional, así como de depresión. También presentan síntomas de trastorno del pensamiento, alucinaciones e ilusiones (las ilusiones pueden ser positivas, las más organizadas, y negativas).

Existen indicios de que la esquizofrenia infantil quizá tenga continuidad con el autismo y no sea un trastorno aparte. Russell señala que el grupo de inicio temprano, en general con diagnóstico de autismo, mostrará síntomas predominantes de evitación de mirada, preocupaciones anómalas, estereotipia, juego mal supervisado, desinterés hacia la gente, ecolalia e hiperactividad y los integrantes del grupo de inicio tardío, que serán diagnosticados como esquizofrénicos exhibirán síntomas predominantes de alucinaciones, trastorno del contenido de las ideas, y debilitamiento e incongruencia del afecto.

Un punto de vista sobre las últimas observaciones es que la diferencia real ente autismo y esquizofrenia infantil puede hallarse en el nivel de desarrollo del niño en el momento en que el proceso patológico se inicia o supera determinado umbral, así como en el grado en que este proceso modela el desarrollo posterior.